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Friday, July 12, 2013

La vida

El Danubio se desbordó un poco.
Foto tomada entre Komárom y Komárno, 5·VI·2013.

Hace un montón que no escribo sobre mi día a día en Eslovaquia. Creo que desde otoño, y ya pasaron tres estaciones. Recordaréis que vivía en una habitación triple con un español y un portugués. Ambos habían venido para pasar sólo un cuatrimestre, así que un día fui a la ubytovanie, la oficina de alojamiento o como se llame en castellano, a pedirles que, cuando se fueran ellos, en lugar de traerme compañeros nuevos me metieran a mí en otra habitación, a poder ser doble y con un compañero eslovaco (“¿Eslovaco? ¿Seguro?”). Aunque me refería a febrero, a los pocos días ya me estaban poniendo una llave nueva en la mano, y el 6 de diciembre, día de la Prostitución, como decía mi abuelo, hice la mudanza al piso de abajo. Lo del compañero eslovaco salió un poco rana. Era un chaval majo pero no teníamos absolutamente nada en común. Él estudia cosas de gimnasia, entrena gente y su aspecto físico llevó a Enzo a llamarlo “el musculovaco”; le gustan el rap y los coches de carreras y es muy poco hablador. A lo mejor, por cada hora que pasamos juntos en la habitación hablamos dos minutos, por término medio. Y la mayoría fue “voy a apagar la luz, enciende tu lamparita” o “¿puedo usar tu [insertar nombre de objeto] un momento?”. Un día me sorprendió: era el día de su nombre (el equivalente centroeuropeo del santo) y me invitó a bajar al Babka y beber con sus amigos. Acepté la invitación, tan sorprendido como contento, y me cogí una moña a su salud y a su costa (segunda de un total de tres desde que me vine a Eslovaquia; a lo mejor deberían quitarme el carné de estudiante). Al día siguiente todo volvió a la normalidad.

La mayor parte de los artistas del primer cuatrimestre se fueron entre diciembre y enero. Se quedaron Julián el canario, Paulina la mexicana y algunos con quien tenía menos relación, como Mathilde la francesa o Anya la ucraniano-estadounidense. Por supuesto, a cambio de los que se fueron vinieron otros nuevos, pero por alguna razón no llegó a haber tanta cohesión entre los erasmus como en el primer cuatrimestre. A principios de noviembre, menos de dos meses después de llegar a Bratislava, ya tenía suficiente confianza con Martin el alemán como para ir con él a Viena un fin de semana y alojarme con sus amigos de allí. Esa cercanía no la tuve con casi nadie el segundo, y con nadie tan pronto. No sabría decir por qué exactamente.

Por lo demás, pocas diferencias hubo mientras duró el curso. Iba a clase, de vez en cuando quedaba con alguien, los fines de semana que podíamos ambos iba a ver a Vica o venía ella aquí, etcétera. El único cambio un poco grande fue que con la primavera llegaron los días largos y el sol y con ellos, las ganas de pasear sin rumbo fijo; pero aun así, el buen tiempo no hizo acto de presencia hasta mediados de abril (fue un invierno anormalmente largo, esto no es en absoluto habitual en Eslovaquia). Las clases terminaron a mediados de mayo. Después tuve que hacer algún que otro examen más y entregar un par de trabajos.

Ghost en Viena, 20·VI·2013

Junio está un poco borroso en mi memoria ahora mismo. Pasé los primeros seis o siete días en Komárno con Vica. Las siguientes dos semanas las pasé finiquitando asuntillos de la facultad, como recoger firmas de profesores junto a sus respectivas notas o rellenar papeles de fin de erasmus. El jueves 20 fui a Viena a ver sendas exposiciones de Durero y sus compinches flamencos por un lado y de Gottfried Helnwein*, que me impresionó muchísimo, por otro, y un concierto de Ghost. Cinco días más tarde llegó mi amiga austríaca Jasmin, con quien pasé un par de días y vimos juntos a Iron Maiden en Piešťany. Eso fue el 27. El 28 por la mañanita volvimos a Bratislava, donde nos separamos; luego fui pitando a Komárno porque tenía que resolver un asunto con Vica urgentemente, luego de vuelta a Bratislava y finalmente a Brno, en el país hermano, donde asistí a un festival de black metal (de degollacabras, como dice mi madre) llamado Hell Fast Attack del que podréis leer una crónica en unos días. El 30, día en que volví a Bratislava, era el día en que debía abandonar la habitación de la residencia.

Aunque los planes que teníamos Vica y yo para la primera mitad del verano eran básicamente pasárnosla de festival en festival, life’s a bitch y sus circunstancias cambiaron de un modo tal que las actuales le impiden totalmente pasar más de una noche fuera de casa, e incluso eso es forzar ya mucho la situación. Así que el plan B era mudarme a una residencia en Komárno, pasar el mes allí y vernos un par de horas al día. Ella fue a preguntar si un estudiante de otra universidad podía alojarse allí en verano; el igázgató úr (director o algo así) le dijo que al menos hasta el 14 de julio sí y luego ya se vería. La noche del 30 de junio al 1 de julio, Julián y Gabriela me salvaron el culo, uno almacenando mi equipaje y la otra ofreciéndome una cama libre en su habitación. Al día siguiente agarré todo lo que pude y, cargado como una mula, me cogí un tren a Komárno. Al llegar, Vica me estaba esperando para ir a la residencia… pero, oh infortunio, hete aquí que, según nos comunicó el domoarigato úr, habían decidido que no iban a acoger a nadie en verano. “Y yo allí con mis maletas como un gilipollas, madre, y yo allí con mis maletas como un gilipo-o-o-llas.” El úr de las narinas nos sugirió no sé qué hotel, el hotel tenía precios de hotel, el botones Sacarino nos sugirió una residencia de estudiantes de secundaria, ésta estaba llena hasta la bandera de niños que estaban allí por una especie de campamento, y la señora con la que hablamos, muy amable y atenta, intentó buscarnos una solución, pero al final no hubo ninguna. Así que cogí mis bártulos, que ya se sabían la ciudad to the little finger, y me volví a la capital. El de la ubytovanie de mi residencia, que ya me conoce de las muchas veces que fui por allí, rió al verme entrar otra vez por esa puerta.

Y así estamos. Escribo esto en un tren a Bratislava tras pasar de nuevo una semana en casa de Vica aprovechando una circunstancia favorable, pero ésta se terminó esta misma mañana. Hoy es jueves once; el domingo catorce, Julián se va a Múnich a coger el avión de vuelta y de paso a ver a Martin; durante los días siguientes me prepararé para irme, y como muy tarde el día 25 abandonaré definitivamente este país. Mi siguiente parada es el festival ucraniano Carpathian Alliance (as it began, so it ends) con dos colegas franceses y tras eso, quizá (ojalá) dando un rodeo por Europa aún sin determinar, volveré a casa.
_____

*También conocido como "el de la portada del Blackout de los Scorpions".

Wednesday, June 12, 2013

Asignaturas del segundo cuatrimestre

Si bien el primer cuatrimestre (perdón, semestre de invierno, el que duró los tres meses del otoño) me vi en la necesidad de coger asignaturas casi a lo loco, las del segundo las pude elegir con algo más de cuidado. Mi principal prioridad era dejar los viernes libres, especialmente a sabiendas de que pronto llegaría el solcito y con él más ganas de andar de paseo, con lo cual sacrifiqué el Creative Writing. Luego me vi en otra disyuntiva: ¿qué es preferible, coger asignaturas chorras que sean fáciles de aprobar o cogerlas realmente interesantes pero que me quiten más tiempo? Al final hice una mezcla de ambas cosas. Las agruparé por idioma.



Practicals in English 2. La profesora es la misma bielorrusa que me dio otra asignatura con el mismo nombre el cuatrimestre pasado, sólo que la otra era una asignatura de segundo ciclo, mientras que ésta es de primer o segundo curso. Dicho de otro modo: inglés genérico. De las fáciles. No es por ir de arrogante, es que clases de ese nivel tuve infinitas ya. Pero la clase es entretenida y la profesora es buena, así que ahí estoy todos los lunes.

Practicals in English 2, bis. De nuevo el mismo nombre, y esta vez también el mismo nivel, pero creo que una está orientada a futuros profesores y la otra a traductores, o algo así, no sé. Esta es la continuación de las Practicals in English que tuve el cuatrimestre pasado, con la misma profesora, mismos compañeros, mismo horario y misma aula.

Academic Writing. Otra más con Lucia Otrísalová, la del párrafo anterior. La redacción de textos académicos es mucho menos divertida que la de los creativos, pero me está resultando muy instructiva. Es una asignatura de segundo ciclo y mis compañeros, como los que tenía en su análoga creativa, también son de los que ponen todo su interés y participación.



Francés con Silvia. Esta clase es sobre todo de conversación, aunque también nos hace escribir redacciones. El nivel no es muy básico, con lo que está bien.

Francés con Cavet. Francés general, asignatura fácil.

Comprensión oral en francés. También la da Romain Cavet; ésta es de escuchar grabaciones y resumirlas o contestar preguntas sobre ellas.

Morfosintaxis francesa. La cogí un poco a la desesperada, pues necesitaba dos créditos más de francés y no había ninguna otra asignatura disponible que me valiera. Esta asignatura fue la gota que colmó el lunes, pues suponía estar en la facultad de 10:50 a 19:30 sin tiempo para comer. Por suerte, la profe se enrolló y me ofreció la oportunidad de no ir a clase ni hacer el examen, y entregarle un trabajo a cambio. Tengo que escribir unas ocho o diez páginas sobre el modo indicativo de los verbos franceses. Por suerte, es fácil encontrar información, así que suena más feo de lo que realmente es.



Alemán. Me quiero moriiiiiiiiiiir...



Eslovaco. Mismos profesora simpática y horario fastidioso (lu, mié 18:00-19:30) que el cuatrimestre pasado, diferentes compañeros a excepción de una persona. De nuevo, no se trata de un curso universitario como los demás, sino que es eslovaco para extranjeros y se apunta todo el que quiera pagar los 150 € (a mí me los perdonan por ser erasmus). Este cuatrimestre estoy en desventaja frente a mis compañeros, pues todos están casados con alguien de Eslovaquia o llevan años en el país, a excepción de dos personas: los polacos, para quienes estudiar eslovaco es como para un español estudiar portugués. O sea, que el único que no puede hablar con cierta fluidez o entender la mayoría de las cosas soy yo. Pero bueno, más o menos me voy enterando de cuanto buenamente puedo, y la profe me dijo que no tenía que hacer examen, así que tudo bem.



Ruso intermedio. De intermedio, leches. Muy poco nivel, y lo digo yo, que tengo muy poco nivel myself. Además las clases fueron una chorrada. La mayoría de las veces hacíamos cosas como leer un poema en voz alta, todos, por turno. Éramos 10 o así. O hacer ejercicios de conjugación en voz alta. Sólo fue interesante porque se impartía en eslovaco, y era realmente entretenido encontrar similitudes y diferencias entre ambas lenguas. Pero de ruso no aprendí prácticamente nada.

Eso es todo. La mayoría de lo above lo escribí hace más de un mes y hace tres o cuatro semanas que acabaron las clases, así que ya os puedo decir que aprobé todo salvo Alemán, un idioma que me odia, y que aún no sé las notas de Academic Writing ni de Morphosyntaxe pero es casi seguro que son sendos aprobados. Falta firmar papeles.

Para terminar y sin relación con lo anterior, ¡adivinad quién compró una entrada para Iron Maiden esta misma mañana! :D Treinta euros limpios (la mitad que en España) sin impuesto revolucionario ni mierdas :D


Tuesday, February 19, 2013

Tradiciones navideñas en Eslovaquia

Vörösmarty tér, Budapest.
Es que la foto de Eslovaquia me quedó fea de narices. Pero era
un árbol parecido en un mercadillo similar.

Llego un poco tarde a escribir esta entrada y más aún a publicarla, pero no quiero dejar de comentar algunas costumbres navideñas de por aquí. Para empezar, los mercados. En varios países de Europa Central son muy típicos los mercados navideños. Al menos Viena, Bratislava y Budapest tienen el suyo, o los suyos, porque si la ciudad es grande suele haber varios. Tengo que preguntarle a Desiree+ si en Cracovia también se hace, pero imagino que sí. Estos mercadillos empiezan a mediados-finales de noviembre y en ellos se venden sobre todo cosas artesanales en plan adornos, flautas, tazas, etcétera; y también comida y bebida, generalmente caseras. No, gaseosas no. Me refiero a comida y bebida hechas en casa, o allí mismo. Les gustan mucho el vino caliente con especias y las galletas de jengibre, dos cosas que nunca había probado y que no me gustaron en demasía. Y el mak, una (iba a decir "guarrada" pero hay que ser respetuosos) cosa que parece ceniza húmeda y sabe a tierra. En realidad son pepitas de amapola, y se las pueden echar por encima a diferentes dulces, cosa que hacen todo el año, o hacer un pastel relleno de esa pasta arenisca, que es lo típicamente navideño. Lo consideran un manjar. Yo casi lo escupo. Me sentí un poco como se deben de sentir los extranjeros que prueban la oreja de cerdo… O quizá no sea lo mismo, porque no me dio asco el hecho de que fueran semillas (yo como pipas y tan feliz), sino su sabor. Pero si te gusta la tierra, te gustará el mak.

Jo. Ahora me queda pena de no haber sacado más fotos en Bratislava. :(

Pero sigamos. Más habitual incluso que el mak es la kapustnica o sopa de repollo. Fui a tres o cuatro fiestas de Navidad y en todas repartían kapustnica y pan, ya fuera un acto del departamento de eslovaco o una fiesta de colegas de un club ciclista. Además de repollo suele tener chorizo (lo llaman klobasa, es algo muy similar) y algún otro cacho de carne. Está bastante buena, la verdad. Es roja o marronácea.

Como era de esperar, no tienen Reyes, pero sí tienen regalos. El seis de diciembre (sí, de diciembre. El día de la Prostitución, como lo llamaba jocosamente mi abuelo) los visita San Nicolás. Para recibir los regalos, los niños tienen que dejar los zapatos, o quizá los calcetines, no me acuerdo, a la vista; y dichos regalos son casi siempre dulces diversos, salvo para los niños malos, a quienes deja carbón. Aquí, por cierto, no conocen el carbón dulce. Luego, el día de Navidad reciben juguetes y otros regalos más grandes de parte del niño Jesús. Me contó mi coordinador que durante el comunismo, como no se podía hablar oficialmente de cosas religiosas, las autoridades se inventaron que los regalos los traía el Abuelito Hielo; el cual es, en realidad, una figura recuperada de la religión precristiana. Ahora mismo no está muy claro si es el Abuelito Hielo, el niño Jesús o Papá Noel quien los trae. Creo que depende un poco de la familia, también.

Para terminar, lo que muestra la siguiente foto son bombones envueltos en papel celofán. Sirven de adorno, tanto para poner en una bandeja mona como para colgar del árbol, y cuando te cansas de mirar para él te lo puedes comer. Si no me equivoco, son el tipo de dulce que trae San Nicolás. A mí me los trajo en casa de Vica, junto con dos tarros de mermelada y otro de albaricoques en almíbar, todo ello casero.

Tuesday, February 12, 2013

Allá va medio erasmus

En el sistema educativo español, o al menos el gallego, las dos mitades de las que consta un curso se llaman cuatrimestres y duran cuatro meses. Primero viene el primero, y después el segundo. En el sistema educativo eslovaco, las mitades se llaman semestres y duran tres meses: el llamado semestre de invierno se desarrolla en otoño, y el llamado semestre de verano se lleva a cabo entre invierno y primavera. Son sus costumbres y hay que respetarlas.

Sin hacer cálculos demasiado exactos, teniendo en cuenta que llegué a Eslovaquia a mediados de agosto y que en teoría el semestre
Popradské Pleso. Subimos
esa ladera.
de verano se acaba a finales de junio, más o menos a finales de enero se cumplió la mitad de mi periodo como estudiante de intercambio. En parte, lo que puedo decir es lo típico: que me lo pasé muy bien, que hice amigos, etcétera etcétera. Viajé bastante, aunque no tanto como habría podido ser, en parte porque a principios de noviembre ya empezó a hacer suficiente frío como para que no apetezca demasiado andar de paseo, y sobre todo porque empezó a hacerse de noche enseguida; en diciembre, a las cinco de la tarde ya es totalmente de noche. (“Bueno, hombre, aquí también”, fue la incomprensible respuesta de mi madre desde la costa atlántica gallega.)

¿Qué viajes hice? En agosto, durante el curso de eslovaco en Košice, vi un porrón de sitios del este del país porque nos llevaban
El castillo de Spiš
de exursión las profesoras. El castillo de Spiš, Stará Ľubovňa, el río Dunajec junto a los montes Pieniny en la frontera con Polonia, una cueva de aragonita bastante peculiar llamada Ochtinská, la mansión de Betliar, los Altos Tatras… A Budapest fui catorcecientas veces. Visité Cracovia en octubre. Y el último viaje turístico que hice, siempre excluyendo Budapest, fue a Viena, que está a una hora en tren, los días 10 y 11 de noviembre, con Martin, un alemán de Múnich que conocí aquí. Ah, y el tercer fin de semana de enero fui a pasarlo a Košice con los compañeros del cursillo, la mayoría de los cuales se quedaron en dicha ciudad. Es muy probable que a la mayoría de esos no los vuelva a ver en mi vida.

El ayuntamiento de Viena
En lo que a personas se refiere, conocí a una mozuela que me hizo tremendamente feliz, y a pesar de los habituales altibajos
El dragón de Cracovia
echa fuego
sigue consiguiéndolo. Aunque suena un poco raro decir que la conocí aquí, porque en realidad ya hacía años que la conocía… Una historia rather convoluta. Los habituales ya conocéis a Vica, porque ya salió más veces en el blog que la mochila. También conocí a un buen puñado de erasmus, de los cuales demasiados son españoles (puto Julián, ¡cámbiate la nacionalidad!). Lo curioso es que eslovacos conocí muy pocos. Las razones son, por un lado, que mis vecinos más cercanos en la residencia son erasmus; y por otro, que al coger las asignaturas un poco a mi bola tengo cada clase con un grupo distinto, con lo que al final veo muchas caras pero no hago pandilla en ningún lado. Estoy intentando corregir eso.

En lo académico, nada especial, salvo la clase de creative writing. De mis asignaturas ya os hablé en su momento, así que no lo voy a repetir ahora. Sólo añadiré que las notas en general fueron buenas. Aprobé Alemán, con mala nota por haber sacado ceripondios en la
En el castillo de Čachtice
murió la condesa de Báthory
mayoría de exámenes salvo en el último, porque por fin conseguí un libro e hice como loco todos los ejercicios de las primeras lecciones. En Eslovaco tuve un notable. En Lexicología Española tuve un bien, y en las de inglés y francés, notables y sobresalientes, salvo en la del Creative Writing, que aún no lo sé. Y ahora que lo pienso, a estas alturas debería saberlo… Oh, ¿os acordáis de la asignatura de phrasal verbs? Hubo dos exámenes, en cada uno de los cuales entraban treinta unidades, es decir, unos 400 ó 450 verbos. El primero no me dio tiempo a acabarlo; el tío recogió nuestras hojas y dijo: “bueno, para quince minutos que quedan de clase no vamos a hacer nada, podéis iros”. Encima recochineo, vamos. Aun habiéndolo entregado incompleto, saqué un 5,5, pero para el aprobado hacía falta un 6. En el segundo saqué un 9,3, como un campeón, y en la recuperación del primero saqué un ocho y pico. La nota final quedó guay.

¿Qué pasará el próximo semestre?

Por lo pronto, aprendí de mi error y estoy cogiendo asignaturas de tal modo que los viernes me queden libres, concentrando todas las posibles en martes y miércoles, pero todavía no tengo el horario definitivo. Igual me cojo asignaturas de la facultad de Educación Física, así me ahorro el gimnasio y de paso me dan créditos, pero de momento todo está a medias. Lo que me jode es que la mejor asignatura, Creative Writing, es los viernes, así que se quedará fuera.

La iglesia azul de Bratislava

La mayoría de erasmus con los que salía se volvieron ya para casa, con lo que ahora estoy esperando por la nueva hornada, a ver qué tal es. Respecto a los antiguos, aunque ya se sabe lo que pasa en estos casos, al menos con alguno que otro espero mantener
¿Veis como subimos, veis?
el contacto. Sigo viendo a Vica regularmente y espero relacionarme más con eslovacos, como comenté arriba.

Ya empezaron las visitas. Ayer vino Dana con Silvano y otras dos personas que yo no conocía. En realidad están en Budapest, pero vinieron aquí a pasar el día, y creo que quedaron contentos, sobre todo Silvano quedó enamorado del Shtoor de la calle Obchodná, una cafetería buenísima que está dentro de una librería. Hicimos un free walking tour de esos, cenamos halušky, pirohy y kapustnica en el Slovak Pub, y para terminar subimos al castillo. Pas mal. Ahora, el jueves viene Enzo para quedarse una semana, y en marzo viene Pedro, también una semana. No creo que venga nadie más después de él, pero nunca se sabe. ¿Quién se anima? :D

¡Viajes! Sigue haciendo frío, pero ahora la tendencia por fin se invirtió, y aunque aún queda medio invierno por delante, lo que es impepinable es que los días se van haciendo más largos. Para empezar, el viernes 1 de febrero me fui de gira durante cinco días por Praga y Viena con Desiree y Óscar, que están viviendo en Cracovia, y el viernes 1 de marzo tengo concierto de mis Moonsorrow (y Primordial y Helheim y Taake, por si a alguien le interesa) en Pratteln, Suiza, al ladito de Basilea, ciudad que también pretendo visitar. Empiezan a surgir cositas poco a poco... ¿Qué Serbia, qué Bosnia, qué Semana Santa? No sé de qué rayos me hablas.

Tuesday, January 22, 2013

Hoy nieva

A muchos os parecerá de perogrullo lo que voy a contar en la primera parte de esta entrada, pero para un gallego de la costa todo esto es novedad. Para que no os aburráis os voy a poner un enlace a una canción con la que os podréis entretener buscando su relación con el tema que nos ocupa. Escucha atentamente; no necesitas saber ni una palabra de ruso.


¿Qué temperatura es mejor: +1 ºC ó -1 ºC? La segunda, claramente. ¿Por qué? Muy sencillo: haciendo casi el mismo frío, a más de cero llueve, a menos de cero nieva. ¿Que cuál es la ventaja? Más bien dime tú: ¿¿cuál es la ventaja de la lluvia?? Si nieva no tienes que llevar paraguas. Te humedeces un poco pero no te calas. Si llegas a un sitio cubierto, te sacudes cada manga una vez con la mano abierta, rrrras, rrrras, y ya no tienes nieve encima. La humedad se evapora en un par de minutos. ¿Los bajos del pantalón? Secos como el Guadiana en verano. ¿Las botas? Da dos patadas contra una pared y ya estarán como nuevas por la parte de arriba. En este sentido, la nieve sólo tiene un inconveniente frente a la lluvia: se queda metida entre los resquicios de las suelas y allá donde entres vas dejando charquitos que se transforman en charcotes si te quedas quieto en el sitio, mientras que si están mojadas de lluvia sólo dejan marca los primeros cuatro pasos. Los felpudos suelen estar totalmente empapados y hacer prrsch prrsch (pŕšč pŕšč) cuando pisas. Sinceramente, prefiero eso mil veces a estar empapado y encogido, tener que andar de paseo con un paraguas ocupando una mano y te atasca cuando pasas junto a una farola en una calle estrecha, entrar en clase con el pantalón chorreando, congelarse los pies, etcétera.

Estoy hablando de niveles moderados de nieve, claro. Por suerte no estamos en Alaska ni en Laponia, ni nieva constantemente, ni las temperaturas son de menos mil.

Que no me venga ningún físico ahora con los cero Kelvin. ¡Enzo! ¡Murzurzul! Xatap :P

Una cosa curiosa es el ruido que hace al caminar sobre ella, el crujido ese. Al principio de la versión original de "Taistelu Pohjolasta" se oye a una persona caminando por la nieve, y yo durante años creí que era arena o grava. De hecho fue hasta hace muy poco, porque pensé lo mismo de los interludios del Varjoina. (Sí, estoy hablando de Moonsorrow todo el rato.) Esto le gustaría a Anxo Ocampo, mi profesor de Antropología del año pasado: cada uno asocia lo que percibe con lo que conoce.

La semana pasada, según fuentes locales, en el suroeste del país nevó como hacía cuatro o cinco años que no nevaba. Se hundía el pie hasta la mitad de la canilla, y eso que tengo las piernas largas. Ibas mirando por la ventana del tren y veías lo que yo llamo paisaje Kivenkantaja: líneas verticales blancas y negras dispuestas de manera aparentemente aleatoria. Y muchas y partout. Todo el monte es paisaje Kivenkantaja. De vez en cuando aparecen cobertizos o casitas.

Dije todo el monte. Esto no es monte, es llano. No tengo fotos de monte.

Hace exactamente diez años (± 5 días) estuve en Andorra y vi tanta nieve y más, pero primero, malamente recordaba lo que es estar en la nieve, y segundo, era montaña, no ciudad. Lo que sí recuerdo es que esquiar mola porque puedes caerte horriblemente, que no te harás daño. Al menos no por el golpe; otra cosa es que te tuerzas algo, pero no tiene por qué pasar. A lo que vamos: que ver una ciudad tan nevada como Komárno el jueves pasado era novedad absoluta para mí, y algo no tan habitual para los residentes.

¿Qué hace uno en esas circunstancias? Pues lo que tenía que haber hecho quince y veinte años antes. Un muñeco de nieve, por ejemplo. O una muralla de nieve. O coger carrerilla y deslizarse sobre el hielo, donde lo haya. O subirse a una pequeña colina artificial que hay y tirarse con un chisme de goma cuadrado con un asa y al caerse hacer un movimiento raro por culpa del cual se te llenan de nieve las botas. Menos mal que te las quitas, las sacudes y problema resuelto.

Debo confesar que, por lo anteriormente expuesto, no sabía hacer un muñeco de nieve. Yo creía que era amontonar tan blanco material hasta hacer una bola gorda, luego otra igual y luego otra más pequeña, ponerlas una encima de la otra et voilà. Si eres madre mía igual tienes un extraño método consistente en caminar describiendo un pequeño círculo y coger la nieve que queda en el medio. Pero lo normal es hacer una bola como la que le tirarías a cualquiera a la cara y hacerla rodar, rodar, rodar...


Hay que decir que las aceras y los bordes de la calzada quedan hechos un asco cuando la nieve empieza a estar demasiado pisoteada. Se pone marrón, se derrite parcialmente y forma mil charquitos que salpican un montón. Lo bueno es que aprendes pronto a tener cuidado con ellos y mantener tu pantalón limpio. ¡Que no, que no me gusta la lluvia! Y este año en Galicia seica está lloviendo que es una locura, cómo me alegro de no estar allí..

Para terminar voy a agregar unas fotillos más, que son chulas. El paisaje es una pasada. Yo creo que tiene que ser precioso para cualquiera, por muy acostumbrado que esté. La primera es en Bratislava, en la calle de la estación; el resto son en Komárno.






Saturday, December 15, 2012

Invierno en Primaciálne námestie

Primaciálne námestie, Bratislava, 14·XII·2012, 20:28.

Alguien que supiera y tuviera una cámara decente podría mejorarla cien veces (para empezar, enfocando más arriba), pero a veces una foto sale preciosa por sí sola, solamente por lo que muestra.

Saturday, December 8, 2012

Asignaturas del primer cuatrimestre

Mi librito de asignaturas parece un pasaporte.

Algunos recordaréis que antes de verano hice un contrato de estudios chachi piruli que incluía inglés, francés, alemán, eslovaco, húngaro y una asignatura sobre tradición folklórica oral. Todo era muy bonito hasta que llegué a la universidad por primera vez, lo cual sucedió el 17 de septiembre por la mañana, sólo unas horas después de haber llegado a la capital eslovaca. Ese día había quedado con mi coordinador, quien me orientó un poco con lo básico pero recalcó que el encargado de firmar papeles y esas cosas es el tío de la oficina de relaciones internacionales. Es una facultad de letras en la que prácticamente todos los profesores con los que hablé tienen un nivel de inglés entre bueno y magnífico, a excepción de este señor que se encarga de los erasmus, cuyo nivel es el justito para pasar el día. Además no contesta a ningún e-mail que se le manda, ni siquiera los lee. Todo esto hace las cosas, no imposibles, pero sí un poco más complicadas de lo que debieran.

Total, que teniéndolo todo más o menos claro, al día siguiente, martes, me dirigí todo feliz a mi primera clase: la de alemán, que se imparte en inglés. Nos presentamos todos, la profesora habló un poco de cómo iba a ser la asignatura y se acabó la clase. A la hora siguiente tenía húngaro, que me hacía una ilusión tremenda. Fui al aula correspondiente y no había nadie. Mala suerte. El miércoles volví a tener alemán, una clase que duró quince o veinte minutos en la que la profesora dijo, en eslovaco, que como había alumnos con distinto nivel, tendría que ver cómo hacía. Estas dos "clases" fueron todas las que tuve en dos semanas.

Que conste que yo fui a la facultad todos los días, pero cada asignatura tenía un problema distinto. Me enteré de que el húngaro impartido en inglés se había cancelado, porque sólo estábamos apuntadas dos personas y la otra era eslovaca, con lo que se fue a húngaro impartido en eslovaco. La folk oral tradition directamente no existe. El eslovaco tampoco existe tal y como se suponía que iba a ser,
El contrato de estudios original
aunque por suerte me pude apuntar a otro curso similar y con el mismo número de créditos, que no empezaría hasta octubre. Otras asignaturas no las llegué a encontrar nunca y en algunos departamentos tampoco di con nadie que me pudiera orientar. Hubo otras que tenían plazas limitadas (sobre quince o veinte) y cuando llegué ya estaban los grupos llenos. Llegó un momento, al terminar la segunda semana, en el que empecé a mirar cada día los horarios de todas las asignaturas que me pudieran interesar un poco de cada departamento e ir al día siguiente preguntándole a cada profesor si me podía unir a su clase. Hubo uno que me reprochaba que el periodo de matrícula se había acabado ya, pero al final me dejó quedarme, aunque me puso dos faltas, que es el número máximo.

Al final de la tercera semana o principios de la cuarta ya tenía todas las asignaturas, que son las siguientes:

Practicals in English I, a la que podemos llamar Inglés de Bachillerato por Enésima Vez. Al menos es suficientemente entretenida y la profesora es muy buena docente, además me ayudó con varias cosas. Me metí en su clase en parte por recomendación de David, un chaval de mi facultad que estuvo aquí hace dos cursos y me orientó bastante.

Practicals in English II. De nuevo inglés generalista, pero esta vez con ejercicios complejos que te hacen buscar diferencias de matiz en estructuras similares, aprender vocabulario un poco más rebuscado, etcétera. Creo que es una asignatura de máster, o de segundo ciclo al menos. La profesora, de procedencia bielorrusa, es también muy maja, joven (cuando estaba esperando por ella en la puerta del aula el primer día y entró, seguí esperando porque creí que era una alumna) y además está tremenda. Todo esto, añadido a que me gustan los textos que nos manda leer, convierte a esta asignatura en una de mis favoritas. Aparte tiene y demuestra un conocimiento muy amplio del inglés, mucho más que los otros profesores que tengo.

Written and Spoken English debería llamarse Phrasal Verbs in English, porque es lo único que hacemos, exclusivamente. (Un phrasal verb, para el que no lo sepa, es aquél formado por un verbo y una preposición, que al unirse adquieren un significado distinto al que tendrían por separado; por ejemplo, look es mirar y after es después, pero look after es cuidar.) Este tío es el que no me quería dejar entrar al principio. No es mal señor, pero creo que me tiene un poquito de ojeriza, aunque también pienso que se le está pasando desde que imprimí el libro que nos dio en pdf, hago los ejercicios sin mirar por los de Lucía y fui de los pocos que aprobamos un examencillo. Aún no sé la nota del examenzote, por cierto. Es un poco locura, porque entraban treinta unidades y en cada unidad hay sobre doce o quince phrasal verbs que no queda otra que aprenderse de memoria. Echa tú las cuentas.

[Ya la tengo y no es buena. En enero tengo otro examen de las siguientes treinta unidades.]

English Composition I (también llamada Creative Writing) es posiblemente la asignatura más chula, más exigente y cuyo horario me viene peor, porque es la única que tengo los viernes y me impide irme de fin de semana el jueves por la noche. La profesora es una yanqui, probablemente ya cercana a la jubilación, muy abierta y charlatana, así como los alumnos, unos diez, todos interesadísimos y participativos. Parece una clase de película hollywoodiense, o un club de lectura y escritura, con todo el mundo aportando su opinión y comentando los textos que nos da y los que nos mandó escribir a nosotros mismos la semana anterior. Encima, la mayoría de las veces (salvo cuando le hace falta el proyector) damos la clase en una cafetería. Lo dicho: una película estadounidense. La compararía con El club de los poetas muertos si la hubiera visto.

Introduction to French Lexicology: la lexicología estudia las palabras, su etimología, su formación y su clasificación. Esta asignatura ofrece exactamente lo que promete y la profesora también es maja, guapiña y jovenzuela. Vive en mi residencia, por cierto.

French Language Classes I: francés generalista con profesor nativo, nivel no muy alto pero tampoco excesivamente bajo. Sin queja.

Spanish Lexicology and Vocabulary: Como la de francés, pero en español. La da mi coordinador, y flipas con su castellano: no es sólo que hable como un nativo, con perfectos acento y entonación, sino que además cambia sin despeinarse de variedad española a argentina, mexicana o de donde sea.

Alemán I es la peor de todas. La profesora es de las peores que tuve, no porque le falte conocimiento de lo que enseña ni porque sea mala persona, sino porque no sabe enseñar. Un día nos dio un montón de frases con huecos para completar; lo que faltaba no eran verbos para conjugar, o posesivos, o algo concreto, sino palabras a voleo. Otro día nos dio un texto sobre Alemania, su división política, características sociales y demás, y nos dijo: hala, leed eso y las palabras que no entendáis me las preguntáis. Ese tipo de cosas es lo que hacemos. ¿Aprender? Cero.

Slovak as a Foreign Language A1 es un curso de 150 € pensado para gente de fuera de la universidad, aunque a mí me sale gratis por ser estudiante de intercambio. Acabé en ese grupo de rebote; todos mis compañeros rondan o superan los treinta años de edad, pero el curso para erasmus equivalía al que hice en Košice y el nivel siguiente es demasiado alto para mí. Otra profeseroa de buen ver y otra clase sobre la que no tengo queja, aunque a menudo me pierdo, pero eso es problema mío. El eslovaco ist krieg, y el horario nocturno no ayuda...

Sunday, November 18, 2012

Dos anécdotas triviales

En Eslovaquia, cuando hay un paso de cebra sin semáforo, no esperes que ningún coche pare. Cuando digo ninguno no quiero decir la mitad, ni menos de la mitad; quiero decir ninguno. Da igual que hagas amago de cruzar, que te adelantes un poco, que estires la mano o el pie. Si el coche viene un poco lejos y te da tiempo, puedes dar dos pasos para que las opciones del conductor sean parar o atropellarte, y entonces aminorará; pero como vengan muy seguidos, olvídate. Y si bajas del tranvía en la misma parada que coges el bus y ambos llegan a la vez, verás cómo la gente se sube tranquilamente al bus y luego arranca mientras tú esperas como un idiota en el paso de cebra sin semáforo que está a ocho metros de distancia.


Ayer fui a Komárno por la feria de San Andrés (Szent András) y, en una carretera pequeñaja, un coche paró y me dejó pasar. Miré para Vica con cara de sorpresa y una inmensa sonrisa, empecé a balbucear emocionadamente: "pero pero pero ¿tú viste eso?", y ella me respondió: "tranquilo, mira lo que hay encima del coche". Giré la cabeza y vi un cartelito en la capota que decía: Autoškola.

***

En otro orden de cosas, la mayoría estáis al tanto de que hace dos o tres años escribí una súper biografía de Moonsorrow –acompañada de sus correspondientes recopilación de entrevistas y página de Facebook– por la que obtuve reconocimiento por parte del propio grupo y que cosechó cierto éxito entre algunos seguidores acérrimos. Pues bien, hoy contactó conmigo un musicólogo francés que acaba de empezar un máster cuya tesis (o tesina, o lo que sea) estará enfocada en el mismo grupo. Durante dos años hará un trabajo de investigación que incluirá, a grandes rasgos, una introducción al black metal, al folk metal, al paganismo moderno y a la relación entre ellos; una biografía, más enfocada en los discos que la mía; análisis musicológicos propiamente dichos de la instrumentación, uso de voces y coros, estructuras y todo eso; aspectos estéticos y estilísticos de las letras (idioma, filosofía e ideología pagana subyacentes, referencias históricas) y del aspecto visual en las portadas y libretos de los discos; y el impacto e influencia de Moonsorrow en la escena metalera. Eso será el primer año. El segundo lo va a dedicar exclusivamente a hacer un análisis en profundidad del último disco, Varjoina kuljemme kuolleiden maassa.

O sea: una auténtica pasada. Se puso en contacto conmigo para que le ayude con la búsqueda de información e intercambiar ideas, lo cual me hace sentir orgullosísimo, y me invitó a un blog privado donde va publicando algunos detalles. Lo va a hacer en francés, intentará ponerse en contacto con el grupo y traducirlo al inglés para pasárselo, igual que hice yo, y dice que cuando termine ya se pensará si lo publica en internet o en libro o lo que sea; que la versión original será publicada por su universidad. Y ya fue casualidad que un par de horas antes de leer su primer mensaje estaba pensando en ponerme manos a la obra y continuar con mi biografía por donde la dejé. Estoy emocionadísimo e impaciente ya por leer lo que vaya escribiendo.

Sunday, November 4, 2012

Mi rutina bratislovaca

Se supone que abrí este blog, entre otras cosas, para contar mi día a día y así evitarme contar lo mismo mil veces por email o skype, y en dos meses y medio que llevo en Eslovaquia aún no conté absolutamente nada del país ni de mi vida en el mismo, así que voy a hacer un pequeño resumen, y ya veré si otro día lo amplío o no. La mayoría de las fotos de hoy son robadas de internet.

Bien. Llegué el 13 de agosto desde Budapest y pasé tres días en Komárno, en casa de Vica. El jueves 16 por la noche, tras un viaje en tren de seis horas con dos cambios, llegué a Košice, la segunda ciudad más grande del país (250.000 habitantes aprox) e inminente Capital Europea de la Cultura 2013, donde haría un curso intensivo de eslovaco. En cuanto llegué a la residencia ya tenía compañero de habitación: un
El centro de Košice
canario estudiante de Bellas Artes llamado Julián que había llegado esa misma mañana. Acordaos de este personaje, porque va a aparecer muchas veces en el relato. Nos llevamos bien desde el principio, por suerte. La primera semana y media estuvimos de vacaciones y nos dedicamos a explorar la ciudad e ir de excursión a los Tatras y así. Al principio la residencia estaba casi vacía, pero poco a poco fuimos entablando relación con los pocos vecinos de planta que teníamos, mientras iban llegando los que serían nuestros compañeros de curso, el cual empezó el lunes 27. Durante las tres semanas siguientes fuimos a clase todos los días de lunes a sábado, incluso el 29 de agosto, que es festivo nacional por una insurrección contra los nazis o algo parecido y todo lo demás estaba cerrado. Un día a la semana, las profesoras, Helena y Beata, nos llevaban de excursión, y la verdad es que estuvieron muy bien: la primera fue a una cueva de aragonita, a la mansión de Betliar y a un mausoleo que hay cerca; la segunda, a dar un paseo en barca por el río Dunajec, que hace frontera con Polonia, y a ver el castillo y el museo al aire libre (casitas rurales de hace cien años) de Stará Ľubovňa; y la tercera, al castillo de Spiš y a los Altos Tatras (me parece que a Tatranská Lomnica, pero no estoy seguro). Os especifico todo esto por si os apetece buscar imágenes o algo.

Mis compañeros del curso de eslovaco

El día 16 de septiembre, exactamente un mes después de poner el pie en Košice, nos llegó la hora a Julián y a mí de despedirnos de nuestros compañeros y venir a Bratislava, donde dejaríamos de ser compañeros ourselves, pues estamos en distintas residencias. La mía, Mlyny, ya os la mencioné alguna vez: aloja a unos ocho mil estudiantes y tiene todo tipo de servicios: bares, discotecas, papelerías/copisterías, por supuesto comedores y lavanderías, una óptica, una peluquería, una capilla y lo que me falte por descubrir. Vivo en una habitación triple con un español de Madrid y un portugués de Aveiro, y a estas dos nacionalidades pertenecemos la mayoría en esta planta y en la de encima, por lo menos. Sobre todo españoles. No me hace
Vivo en una colmena
puñetera gracia, porque para estar con españoles me quedaba en España, y además los españoles son unos ruidosos que flipas. Ya van varias veces que llega una panda de borrachos a las cuatro de la mañana gritando por el pasillo, dando golpes y cantando la mierda de "yo soy español español español" con música rusa, que anda que hay que ser gilipollas, especialmente por sentirse orgullosos de pertenecer a ese agujero de... En fin, me callo, ya os hacéis una idea de lo que me gusta España y lo mucho que me apetece volver. De todos modos tengo que decir que mis dos compañeros son bastante tranquilitos y me llevo bien con ellos; no entablamos especial amistad, nunca fui con ellos de fiesta ni de viaje, pero tenemos buena relación en cuanto a que nos ponemos de acuerdo con facilidad, nos hacemos favorcillos unos a otros, si nos coincide bien bajamos juntos al comedor, esas cosas.

Te preguntarás: y si los españoles como masa te gustan tan poco y con los de tu residencia no te llevas mucho, ¿con quién sales? Pues con Julián y sus compañeros de residencia y de escuela de Bellas Artes; en adelante, los artistas. Además de él están un alemán, un estadounidense, cuatro finlandeses, dos mexicanas, una rusa, dos checos, una polaca... A los tres primeros mencionados los veo cuatro o cinco días a la semana. Aunque lo que más hacemos es ir de bares, a veces vamos a exposiciones, al ballet o cosas así, lo cual ni de coña podría hacer con mis vecinos de pasillo, y esa es otra razón por la que no salgo con ellos. La pena es que todos salvo el canario se van a ir en enero, pero bueno, ya nos haremos otra panda, y a los que se vayan los iré a visitar durante el segundo cuatrimestre. Al menos a Munich pretendo ir.

En la facultad no estoy especialmente contento, aunque tampoco me quejo. Mi súper convenio lleno de asignaturas superguays se fue al traste
Mi facultad
casi por completo, y ahora las únicas asignaturas que tengo son cuatro de inglés, dos de francés, una de español (Lexicología, listillos, no de aprender a hablar), una de alemán y una de eslovaco. Todas las sesiones son de hora y media y sus horarios son raros: de cuatro y cinco a seis menos veinticinco, de once menos diez a doce y veinte... Tengo una clase semanal de cada asignatura salvo de alemán y eslovaco, que tengo dos de cada, y los lunes tengo tres clases, los martes dos, los miércoles cuatro, los jueves una y los viernes también una que maldita la hora en que la cogí, porque me impide salir de viaje los jueves por la tarde. Otro día os cuento con más detalle qué asignaturas tengo, cómo las dan, cómo es la facultad... porque la verdad es que hay bastantes diferencias con las universidades españolas.

Pues ahí lo tenéis. Los días de semana me levanto a la hora que me toque según la clase que tenga, a mediodía vengo a comer bazofia monocroma por dos euros en el comedor de la residencia, por la tarde voy a más clases o hago algún recado, llevo a cabo las tareas hogareñas que toquen, salgo de bares con los artistas, ceno leche con galletas (¡ahora también colacao!, me vino en la maleta con la ropa de invierno) mientras veo una serie y me voy a la cama. Los fines de semana, pues lo que surja. Me voy de viaje, o hago algo con los artistas, o quedo con Vica, o asisto a algún concierto...

En resumen: que no me puedo quejar de lo mal que vivo. Como despedida voy a poner una lista de los conciertos que llevo presenciado desde que estoy aquí. Una de las principales razones para elegir esta zona como destino para mi erasmus fue hincharme a conciertos, y de momento creo que estoy cumpliendo. No cuento el Carpathian Alliance ucraniano porque aún no había pisado suelo eslovaco, ni mi presencia allí tenía nada que ver con el erasmus.

12·IX: Carmen (una adaptación rara), Košice, Eslovaquia.
15·IX: Nabucco, Košice, Eslovaquia.
28·IX: Samhainfest Moravia, Brno, Chequia.
29·IX: Samhainfest Budapest, Budapest, Hungría.
30·IX: Arkona + Darkest Era + Dalriada, Bratislava, Eslovaquia (crónica coming soon).
04·X: Slovenská filharmónia (Orff, Prokofiev, Simai), Bratislava, Eslovaquia.
15·X: Therion, Cracovia, Polonia.
18·X: El lago de los cisnes, Bratislava, Eslovaquia.
19·X: Perunica Fest, Nitra, Eslovaquia (¡vi a Natural Spirit!).
25·X: Slovenská filharmónia (la quinta de Chaikovski et al.), Bratislava, Eslovaquia.

Ya que estoy, voy a seguir actualizando la lista, because why not.
30·XI: El cascanueces, Budapest, Hungría.
08·XII: La bella durmiente, Bratislava, Eslovaquia.
21·XII: Žiarislav a Bytosti, Bratislava, Eslovaquia.
26·I: Karvai Rockfest (Rómeó Vérzik, Auróra, Blues Company, Kerecsen, STRoke), Kravany nad Dunajom, Eslovaquia.
1·II: Irish Dew, Praga, Chequia.
8·II: Slovenská filharmónia (Beethoven, Chaikovski, Schumann), Bratislava, Eslovaquia.
19·II: Carmen, Bratislava, Eslovaquia.
22·II: Folk Farsang 2013 (Ankh, Avven, Niburta, Virrasztók, Silent Stream of Godless Elegy, Metsatöll, Korpiklaani), Budapest, Hungría.
1·III: Primordial + Moonsorrow + Taake + Helheim + Orkan, Pratteln, Suiza.
23·III: Sabaton + Eluveitie + Wisdom (HU), Bratislava, Eslovaquia.
24·III: Stratovarius + Amaranthe + Seven Kingdoms, Bratislava, Eslovaquia.
13·IV: Avven + otros que ni vi ni recuerdo, Bratislava, Eslovaquia.
19·IV: Iron Maidnem (es grasioso porque "maidnem" en húngaro significa "casi". Grupo tributo a Milladoiro), Budapest, Hungría.
17 y 18·V: Juwenalia Czyzynalia (Sabaton, Within Temptation, Jelonek, Guano Apes, Luxtorpeda, Future Folk y qué sé yo qué más), Cracovia, Polonia.
29·V: Друге Сонце + Троя + Sinography (sólo vi a estos dos últimos), Kiev, Ucrania.
8·VI: Romeo y Julieta, Bratislava, Eslovaquia.
15·VI: Lohengrin, Bratislava, Eslovaquia.

Saturday, November 3, 2012

Llegó la nieve


Esta es la pinta que tenía la entrada de mi residencia la noche del lunes al martes de esta semana. Siguió nevando un buen rato más, o sea que el manto blanco acabó siendo más espeso. Muchos estáis de vuelta de todo esto, ya lo sé, pero qué le voy a hacer, yo soy de la costa y me llaman la atención estas cosas.

Me contaron que el invierno pasado en Bratislava sólo nevó un par de días de diciembre, por eso me pilló un poco de sorpresa ver nevar tan pronto, pero así fue. La noche del 28 al 29 de octubre cayó la primera nevada (al menos la primera de más de cuatro copos), y de momento la única. Al ver que nevaba, una panda de españoles vecinos míos bajaron corriendo a desnudarse por completo y tirarse en la nieve. Una risa. Yo llegué tarde y me perdí el espectáculo. No sé si me habría atrevido a unirme, though...

Justo el viernes anterior recibí la maleta con provisiones invernales: un par de camisetas de manga larga, la cazadora, un gorro, pijamas largos, etcétera. De todos modos, un día de estos tengo que ir a comprar más camisetas y un par de botas. La cifra de mi cuenta corriente está bajando a una velocidad pasmosa, de verdad que no sé cómo hago, y ahora viene un gasto gordo, mon dieu... Encima, el gobierno nos recorta el erasmus. Menos mal que me vine a un país barato, no quiero pensar cómo estarán los de Francia o Alemania.

Sí, uso la cazadora, ¿qué pasa? Es un coñazo porque luego entras en cualquier sitio y hace calor, hay que quitarse la cazadora y el jersey, ponerlos en algún lado, se caen, molestan... Ya, ya sé que no hay que venir a Eslovaquia para que pase eso, pero no sé, no estoy acostumbrado, generalmente me pongo la cazadora dos veces cada invierno. De todos modos tampoco es que aquí haga un frío de morirse, de momento. 4-6 ºC por el día, algo menos por la noche. Lo malo es cuando hace viento, pero si no sopla todo va bien.