Saturday, August 18, 2012

Agueste II: Budapest

La Mochila ligó en la plaza de los Héroes y ahora es más Feliz.

El miércoles madrileño no pasó nada interesante. Por el día hice un par de recados, escribí la entrada anterior y a media tarde me fui al aeropuerto. Pocas horas después estaba en Budapest. Como en la capital húngara estuve el jueves 9 y el lunes 13, decidí contar ambos días juntos, y después hablar sobre Ucrania, que es donde estuve los tres días del medio. También decidí que cuando acabe de relatar esta semana y pico de viajes publicaré entradas sólo de fotos. Así que vamos allá.


JUEVES 9 DE AGOSTO DE 2012

Avión Madrid – Budapest, Wizzair, sólo ida, 75 €
Autobús directo al centro, 4 €
Alojamiento: Aboriginal Hostel, litera en habitación múltiple, 18,45 € con desayuno y wifi y todo incluido.


Aterricé en Budapest a las 23:50 más o menos, tras unas tres horas de vuelo al lado de un estadounidense llamado Albert que estaba haciendo una tournée europea. Nos dirigimos al punto de encuentro del microbús para el cual había comprado un billete porque a esas horas podía no haber buses urbanos y no me quise arriesgar. Pronto llegó a nuestro encuentro Hansi Kürsch con una lista en la mano, nos metió dentro uno a uno y nos llevó a la plaza de Madách Imre o como se escriba. Desde ahí me llevó quince minutos llegar a pie al Aboriginal Hostel en la calle Bródy Sándor. Es un albergue bastante curioso. Se accede subiendo unas escaleras y atravesando un balconcito, tiene sólo dos habitaciones con ocho y seis camas respectivamente y el ambiente y el trato son muy familiares. Al llegar (dos de la mañana), una chavalita británica me ofreció un gofre con nocilla y agua para beber, porque el zumo le inspiraba poca confianza. Junto al fregadero hay un cartelito que dice: “El trato es este: tú no cocinas para nosotros y nosotros no lavamos tus platos”. Fair enough. Por la mañana ya no estaba la británica, sino un chileno. Me duché, hablé un rato con un serbio y una sueca y cuando llegó la hora me fui al hotel Astoria, donde había quedado con una tal Essi.

La verdad es que a esta Essi no la conocía. ¿Por qué quedé con ella entonces? La razón es simple. Resulta que el billete de tren Budapest-Lviv no se puede comprar de ninguna forma que no sea físicamente en una estación húngara, y desde la compañía me dijeron que las plazas podían acabarse unos días antes, así que Vica, una húngara residente en Eslovaquia de la que os hablaré bastante a partir de ahora, movió hilos y consiguió que una amiga suya de Budapest me comprara el billete. En realidad esa sólo es una más de las papeletas que me resolvió. Además el billete era de ida y vuelta en vagón cama, pero el billete y la reserva de cama se compran por separado y la cama de vuelta tenía que pagarla en Lviv. Total, que la chavala esta era Essi, quien además de hacerme el favor tenía el día libre y me llevó a dar un paseo.

Budapest es el resultado de la unión de dos ciudades: Buda y Pest. En Pest está la zona residencial, la industrial y lo que llamaríamos el centro de la ciudad, y en Buda también hay un poco de eso pero sobre todo hay cosas turísticas como un palacio enorme, el famoso Bastión de los Pescadores, estatuas y cosas así. Essi y yo cruzamos el puente de Erzsébet (Isabel para los amigos) y subimos la colina de Gellért, donde hay una estatua del obispo del mismo nombre, encargado de cristianizar a los magiares y, según cuenta la leyenda, arrojado al Danubio por algunos paganos más tozudos. Seguimos subiendo a pie hasta el monumento a la Libertad, también bastante famosillo, erigido en 1947 para conmemorar la liberación de la ciudad en el 45. Parece ser que en origen era un soldado soviético, pero más tarde la remodelaron. Ahora es una señora que sujeta una hoja de palma en alto. Al pie hay dos estatuas más pequeñas, y detrás hay algo que creo que es un búnker o algo así reconvertido en un museo. Por ahí hay también unos cañones que piden a gritos una foto haciendo el imbécil. Tras pasear un ratillo por allí arriba bajamos por un camino largo pero muy agradable del cual no saqué fotos porque no se me ocurrió siquiera. Pero tengo algunas del paisaje desde la zona alta.

Una vez abajo, comimos en el centro, nos sentamos un rato en un parquecito con una estatua de Poseidón en el medio y luego fuimos a la sinagoga, que es la más grande de Europa, seica. No me dejaron entrar porque mi maleta era “demasiado grande para inspeccionarla”; lo que en realidad sucedía es que el segurata es gilipollas. Sea como sea, nos quedamos sin entrar, así que paseamos otro poco hasta que llegó la hora de ir a la estación de Keleti. Mi tren salía a las seis y media; dentro del mismo nos despedimos, y como nada más poner el segundo pie en ese vagón sentí que ya estaba en Ucrania, lo que sucedió a partir de ese momento será relatado en el capítulo dedicado a ese país.

Lo que sí os puedo enseñar es una foto del tren (vagón cama) desde fuera.



LUNES 13 DE AGOSTO DE 2012

Me bajé de Ucrania de nuevo en la estación Keleti algo más tarde de las diez y media. Estuve matando el tiempo un rato hasta que dieron las doce menos diez, hora a la que debía encontrarme con Vica en esa misma estación. Vica es una húngara que vive en una ciudad fronteriza eslovaca, Komárno, y a la que conocí hace poco más de dos años en los océanos internáuticos. Esta era la primera vez que nos veíamos en persona, aunque con ella me pasó como anteriormente con Iosu, Martzel y otros: de tanto conversar en foros, chats y demás, nos conocíamos lo suficiente como para que el encuentro pareciera más bien un reencuentro. Hay gente que veo día a día con la que tengo menos confianza. Por cierto, se pronuncia Vitsa, con uve labiodental sonora (aka uve-medio-efe), pero bueno, ya sé que todos seguiréis leyéndolo como el nombre del bizcocho. Total, que allí estábamos los dos, y tras hacer los recados que la habían llevado a ella allí y comer en plan guarro en un McDonald's nos fuimos de paseo, de nuevo a Buda, aunque esta vez fuimos en autobús, el cual nos dejó en lo alto de la colina Várhegy, cerca del tremendo palacio llamado Budavári Palota –según mi guía “Palacio del Castillo”, que suena un poco raro–, en el que en realidad nunca vivió la realeza, sino que alojaba invitados, por lo visto. Este castillo fue construido originalmente en el siglo XIII, pero estando donde está y con la historia que tiene esa región es fácil suponer que llevó palos por todos lados, y en la segunda guerra mundial fue destruido totalmente; luego lo reconstruyeron en estilo barroco. Dentro hay dos museos y una biblioteca, y en el sótano está lo que se conserva del castillo medieval. En cualquier caso, nosotros no entramos. Fuera hay una fuente llamada Mátyás-Kut, Pozo de Matías, con un complejo escultórico (¿se dice así? Varias estatuas) bastante chulo que representa una escena de caza protagonizada por el rey del mismo nombre. Si sigues andando te encuentras con un arco con dos grandes leones a los lados, que están sentados y tranquilitos; cruzas el arco y al otro lado hay otros dos leones, pero estos están enfadados y rugiendo. Ahora nos hallábamos en un patio que en el lado opuesto tiene otras dos esculturas, una llamada Paz y otra llamada Guerra. Tanto en estas dos como en la de la fuente hay un tío con trenzas que parece Vercingetórix.


Guerra y Paz. No recuerdo cuál es cuál.

Bajamos de la colina a pie, cruzamos el puente de las Cadenas, Széchenyi Lánchíd, y nos volvimos a encontrar en Pest. Este tal puente de las Cadenas es, según mi guía, el primer puente que se hizo sobre el Danubio y data de 1849, aunque no me acabo de creer que tardaran tanto en hacer un puente sobre un río que atraviesa tantas grandes ciudades (Viena, Budapest y Belgrado por lo menos). También fue destrozado en la guerra mundial y lo reabrieron en 1949, justo cien años después de la vez anterior, aunque creo que no fue bombardeado sino dinamitado y quedó roto pero no demasiado; en Buda, junto a la estatua de la Libertad esa, hay fotos de la época y se ve eso que digo. Una vez en Pest cogimos otro autobús (a Vica no le gusta andar, por lo que pude ver) y nos bajamos cerca de la iglesia de San Esteban, otro de los símbolos de la ciudad y lo que mejor se ve desde Buda por lo grande que es. Este San Esteban fue rey de Hungría y bajo su reinado, en el año 1000, se llevó a cabo la conversión del país al cristianismo, por eso es santo. Sé que por esa zona está, o estaba, un bar dedicado a Manowar, y es lo que estuvimos buscando, pero no lo encontramos. Tampoco es que nos matáramos mucho, la verdad. (Ahora sé que se llama Café Montmartre, que está mismo enfrente de la iglesia y que pasamos por delante como idiotas sin verlo.) Lo siguiente que hicimos fue coger la línea de metro 1, que es la más antigua de Europa, hasta la plaza de los Héroes, Hosök Tere, llena de estatuas de gente importante en la historia húngara y presidida por una alta columna que en lo alto tiene al arcángel Gabriel. Tras sacar fotos y descansar un rato, pusimos rumbo a la estación y cogimos el tren a Komárom, cuyos vagones tienen compartimentos como los de las películas. Nunca los había visto pero en esta zona son muy comunes. Y así terminó nuestra budapestosa jornada. La próxima, si todo va bien, será el 29 de septiembre a más tardar.


Bibliografía: guía de Budapest, Anaya Touring Club, colección Guiarama.

Wednesday, August 8, 2012

Agueste I: los Madriles

Plaza Mayor

Son las dos y media y no es que me muera de ganas de escribir ahora mismo, la verdad. De comer, un poco sí. Y de lavarme los pies, que entre el calor que hace y la ampolla bestial que me salió ando descalzo. Creo que en esta ciudad hay un barrio específico para eso. Aun así me los lavaré aquí, ya aflojé un poco los tenis para que no me salga otra ampolla, y saldré a comer dentro de un rato. Como no voy a merendar y por la tardiña cojo un avión, prefiero comer más bien tarde, you see. Mientras tanto, os cuento mi estancia en la capital.

Je suis arrivé el domingo por la mañanísima, algo antes de las ocho. Había quedado con Sara y Eddie en Moratalaz a la una, con lo cual tenía cinco horas para darme uno o más garbeos. Lo primero que hice fue coger un tren de cercanías hasta Atocha, porque sé que por allí está el Retiro y otras cosas chulas, y en la zona de Chamartín, que es donde estaba, no sé qué hay, o no me acuerdo, y no me apetecía averiguarlo. Así que me metí en dicho parque por la puerta de Nosequién, posiblemente de Murillo, en la calle Alfonso XII, fui al centro y luego giré hacia el norte, por una razón que ya no recuerdo. Había un montón de gente corriendo, haciendo futin. Curiosamente, las dos veces que anduve por el Retiro en mi vida iba con una maleta de ruedas a rastras. Rlon, rlon, rlon. Todo el parque sabía dónde estaba en cada momento. Rlon, rlon, rlon.

Monumento a Jacinto Benavente, plaza del Parterre.

Salí por el norte y giré a la izquierda. Puerta de Alcalá, Cibeles, Paseo del Prado. Pensé en entrar en el Museo del Ídem a ver El triunfo de la muerte pero había cola (aun llevando diez minutos abierto) y cuesta 6 € la entrada barata y 12 la normal. Como no tenía tanta ansia, seguí paseando. Más tarde encontré en un mapa de una parada de autobús que Moratalaz no está demasiado lejos de allí, así que fui andando, volví a atravesar el Retiro, pasé por la antigua Casa de Fieras, leí con gran dificultad alguno de los carteles que hay en el foso de los monos, intenté en vano leer el que está situado en una pared y decidí que la próxima vez que vaya llevaré prismáticos. Tras salir, no me costó llegar a mi destino porque es casi recto. Llegué a las once y media, más o menos. Llamé a Sara, dejé las cosas en su casa y nos fuimos a dar vueltas por el barrio mientras no llegaba Eddie. Una vez estuvimos los tres reunidos, fuimos al centro a comer y nos pasamos la tarde de cañas.

El lunes pasó una cosa muy graciosa. El día anterior, Sara y yo habíamos visto un cartelito que decía nosequé de Almudena, y me acordé de la catedral del mismo nombre, así que nos dirigimos hacia allá para verla. Nos encontramos un cementerio enorme. Pues nada, pensamos, si una iglesia suele tener un pequeño cementerio al lado, una catedral puede tener otro gigantesco. Pero la catedral no aparecía, y cuando le preguntamos a un señor, se rió y nos dijo que la catedral y el cementerio no tienen nada que ver y que lo que buscábamos está en el centro. Más tarde, nuestra coruñesa amiga Rebeca calificó nuestra aventura de "necroturismo". Alegaré en nuestro descargo que Google Maps también nos señaló esa zona, pero fue porque hay una boca de metro con ese nombre.

Cuando acabamos de hacer el tonto nos fuimos con su hija al centro, aunque no buscamos la Almudena, sino que fuimos por la Gran Vía, Callao y sitios así. En Prado vimos un hombre invisible (vimos, invisible, ¿lo pillas?). Comimos en un Vips. No os recomiendo sus macarrones; están bañados en aceite. Pero la torta con sirope mola, sobre todo por el sirope. En ese Vips me compré un libro sobre mitología escandinava tamaño Astérix pero el triple de gordo y con dibujos y colorines por la friolera de 1,95 €. Poco después me llamó Bolas, mi colega de Leganés; quedamos en Atocha, donde me despedí temporalmente de Sara y Selene, y a Leganés me fui con él a ver a su familia, cuya última incorporación databa de sólo ocho días antes. Además conocí al resto de su prole, que no los había visto antes; a su mujer sí. Cenamos en una terraza y luego me llevó de vuelta a casa de Sara.

El martes, que fue ayer, hacia el final de la mañana me despedí de Sara definitivamente —o eso creíamos ambos y me fui a la Plaza Mayor, que me apetecía verla otra vez (la anterior fue hace nueve años). Allí vi una cosa que posiblemente sea muy común en algunos sitios pero yo no la había visto nunca: sombrillas que echan agua pulverizada por las varillas. Me comí un bocata calamares y salí hacia la Almudena, esta vez la de verdad. Por cierto, un rato antes, cuando me dieron un plano, me sorprendió ver que está justo al lado del Palacio Real, con lo que puede que ya la hubiera visto hace cuatro años, un día que Enzo me llevó a ver esa zona, y me olvidara de ella. Llegué allí y estaba cubierta de andamios, que es lo que me pasa siempre. Más tarde, la otra Sara, con su mente lógica de ingeniera, me dijo que en una ciudad con muchos monumentos y adornos siempre va a haber alguno en obras. Y esa misma Sara me acaba de llamar diciendo que viene para aquí, así que voy a lavarme los pies y cerrar la maleta para salir por fin a comer. Aunque poco más hay que contar de ayer: vi el Palacio Real y el monumento a Cervantes y finalmente fui andando hasta la Castellana, donde me encontré con esta otra Sara. No tengo tiempo de releerme, si hay faltas ya las corregiré. Nos leemos en la próxima entrada.

Saturday, August 4, 2012

Agueste o el agosto centroeuropeo

Suele considerarse que Hungría es Europa del este, y luego siempre viene alguno diciendo que no, que es Europa central. Digo yo que es tan simple como dividir el mapa en dos franjas o en tres, ¿no? Si lo divides en dos tienes este y oeste, y si lo divides en tres, este, centro y oeste. Como además la línea no puede ser perfectamente recta (atraviesa países) y la historia reciente es la que es, pues concho, de Chequia para allá y excluyendo Austria son del este, y punto.

Chámalle X, me da igual. El caso es que en nada y menos me voy para esa zona. Como no se cuánto me dará tiempo a escribir y/o a adornar, empezaré resumiendo, acabaré divagando como siempre y luego publico lo que haya escrito. El esquema de mi inminente viaje es el que sigue:

Día 8: Avión a Budapest, Hungría. Llego por la noche y duermo en un albergue.
9: Tren a Lviv, Ucrania.
10: Llego a Lviv. Otro tren para Slavske. Festival por la noche.
11: Otra noche de festival.
12: Tren de vuelta a Budapest.
13: Llego a Budapest. Tren para Komárom.
16: Tren para Kosice.

Y ya me quedo en Kosice un mes.

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Eso lo escribí anteayer. No me dio ni da tiempo a añadir nada más. Si no sucede ninguna calamidad, nos leemos en una o dos semanas.

Wednesday, July 18, 2012

Horarios de trenes Vigo - Santiago de Compostela - A Coruña

Hace un par de semanas estaba planeando ir a Santiago y me enteré de que el folleto tan chulo que tenía de los horarios de los trenes Vigo - Santiago - Coruña including puebliños ya no sirve, que ahora los cambiaron. Le pedí al de la taquilla un folleto nuevo, y me dijo que ya no se imprimen, que hay que mirar los horarios en internet. Me jode porque el internet no lo puedo llevar doblado en la mochila y mi móvil no tiene modernidades de esas, así que le saqué una foto al cartel que encontré en la estación de Santiago. Sigue sin ser de mucha más utilidad, pero bueno, ahí está. Y por si a alguien le sirve de algo, la comparto con vozotro uztede.




Por cierto, que ya fui y ya volví y la mochila os manda un saludo.

Friday, June 22, 2012

La palabra más larga del húngaro

Ayer estaba yo enseñándole las reglas de acentuación del castellano a una húngara cuando me dijo que, si alguien le dictara la palabra antepenúltima, ella lo escribiría ántepen última porque es a lo que le suena. Quise ir de guay diciéndole que peor sería fantasmagóricamente, o algo así, y entonces me dijo: ¿ah, sí?, pues mira: megszentségteleníthetetlenségeskedéseitekért.

Repito:

Megszentségteleníthetetlenségeskedéseitekért.

Al principio creí que estaba de coña y que acababa de poner un montón de letras aleatoriamente, pero no, ese chorizo significa algo. La Wikipedia en inglés la traduce como 'due to your continuous pretending to be indesecratable' en un artículo y como 'for your [plural] continued behaviour as if you could not be desecrated' en otro; este es el desglose que me dio la chavala:

szent - saint
szentség - sainthood
szentségtelen - saint(hood)less, unsaint, whatever
szentségtelenít - to make something saintless
megszentségtelenít - to make something saintless, but somehow expresses a finished activity
megszentségteleníthető - is able to be made saintless
megszentségteleníthetetlen - is NOT able to be made saintless (adjective)
megszentségteleníthetetlenség - the ability of something not being able to made saintless (noun)
megszentségteleníthetetlenségeskedés - the continued acting of being something that is able of not being able [...]. (gerund)
megszentségteleníthetetlenségeskedéseitek - YOUR (plural) continued acting of [...].
megszentségteleníthetetlenségeskedéseitekért - FOR your (pl) continued acting of [...].

Traducido al castellano más o menos vendría a ser:

szent - santo
szentség - santidad
szentségtelen - lo contrario de santidad, o sea, profanidad
szentségtelenít - hacer que algo sea profano; "desantificar", digamos
megszentségtelenít - haber desantificado
megszentségteleníthető - que puede haber sido desantificado
megszentségteleníthetetlen - que no puede haber sido desantificado; "indesantificable" (adjetivo)
megszentségteleníthetetlenség - el hecho de que algo no pueda ser desantificado; "indesantificabilidad" (sustantivo)
megszentségteleníthetetlenségeskedés - eso, pero convertido en un verbo y puesto en gerundio
megszentségteleníthetetlenségeskedéseitek - vosotros estáis indesanti[...]ando
megszentségteleníthetetlenségeskedéseitekért - porque vosotros estáis haciendo... eso que vosotros y yo sabemos.

Por lo visto, Sunn O))) tiene una canción que se titula así (tan rallante como las demás), y un comentario en el Youtube dice: "Hungarian Scrabble must be intense". Ese juego debería estar prohibido en países con lenguas aglutinantes, desde luego. La palabra española más larga, por lo que pude encontrar, es electroencefalografistas. Me gusta más la nuestra. Al menos no parece la transcripción de alguien que tose...

Tuesday, June 12, 2012

Preparación erásmica

Como sabéis los que os fuisteis de Erasmus y podréis imaginar el resto, hay que rellenar montones de papeles antes de irse. Confirmaciones, solicitudes, certificados... Aunque creo que es distinto en cada autonomía, o incluso en cada universidad, porque por lo visto en Madrid, en la Complut... en la Polité... en la de mi amigo Enzo hay que hacer mil historias sólo para pedirla, total para que a lo mejor no te la den, mientras que mis compañeros y yo sólo tuvimos que meter un par de datos en un sitio, nombre y DNI y poco más, y cuando nos la concedieron fue cuando empezamos con el papeleo de verdad. En fin, que me voy by the ramas; uno de los documentos más importantes es el contrato de estudios o learning agreement, que es donde se especifican las asignaturas que vas a coger en la universidad de destino y a qué equivalen en la de origen. Lo que me exigen a mí es que coja 60 créditos, de los cuales un mínimo de 12 tienen que ser de inglés y otros tantos de francés. Por lo demás tenemos vía libre y podemos coger asignaturas de otras titulaciones. Una compañera mía que estuvo el año pasado en Brno, Chequia, me contó que cogió nosequé de educación física o un rollo así y que se pasaban esas clases jugando a deportes y haciendo el mono de distintas maneras, todas las cuales, en cualquier caso, cansaban.

Eslovaquia tiene un problema: que sus habitantes tienen la fea manía de hablar en eslovaco, lo cual en realidad multiplica mi problema por dos. Uno, que no puedo hacer asignaturas de traducción ni de interpretación, porque evidentemente no hay inglés-castellano ni francés-castellano, sino que son todas loquesea-eslovaco; por eso la gran mayoría de mis compañeras se van a Francia, y lo más razonable sería que yo hubiera hecho lo mismo, pero de eso hablaré otro día. El segundo, que las clases se dan en ese idioma. Evidentemente, las de inglés se dan en inglés, las de francés en francés, y así sucesivamente; pero si te coges rumano para principiantes, por ejemplo, la clase va a consistir en algunas palabras en rumano con explicaciones en eslovaco. Olvídate también, por supuesto, de coger asignaturas de otras carreras, por la misma razón. Así que ya me estaba disponiendo a llenar el contrato de inglés y francés, hasta me planteaba coger algunas de español que me pudieran aportar algo (yo qué sé, etimología o esas cosas) o incluso meterme en portugués o italiano esperando que el nivel no sea muy alto, porque una cosa es ser capaz de seguir las clases sin demasiado problema y otra muy distinta aprobar exámenes. Por otra parte, mientras que mis asignaturas de aquí son de seis o nueve créditos, las de allí son de tres, dos y algunas incluso uno, con lo cual llenar sesenta créditos se revelaba como una tarea harto paciencia-consuming. Total para que no sirva para nada, porque ya me avisaron varias personas, entre ellos mi coordinador, de que al llegar allí los horarios chocarán, algunas se cancelarán y acabaré cambiando unas cuantas, o la mayoría. La de Chequia que os dije antes acabó haciendo el contrato en junio, poco antes de volverse a casa.

Pero hete aquí que el coordinador de allá, un flautista y profe de español que por ahora está siendo bastante majo, me contó que el curso que viene se introduce en la facultad de Filosofía (a la que voy yo) una nueva titulación llamada Central European Studies, en la que se estudia historia de la zona, cultura, civilización, política y lenguas eslovaca, eslovena, húngara, alemana y polaca, todo ello impartido en inglés. Además sus asignaturas son de más créditos, o sea que el contrato ya me quedó bastante más xeitoso. Mirad, pinchadle encima para verlo en grande:



Completito, ¿no? Los American cultural studies siempre pueden ser útiles para un traductor. La fraseología también. Para el que no lo sepa, la fraseología es lo que estudia las expresiones idiomáticas: por ejemplo, en español decimos lo conozco como la palma de mi mano, mientras que los ingleses la miran por detrás y dicen like the back of my hand; nosotros decimos blanco y negro, y en inglés y francés le dan la vuelta: black and white, noir et blanc. Conocer estas cosas influye mucho en la naturalidad del discurso. El resto de asignaturas de inglés y francés son, como podéis ver, y quitando la estilística, bastante genéricas. Espero que tengan un buen nivel, aunque algo me dice que si quiero aprender francés voy a tener que buscarme amigos franchutes. Cogí las de cultura de Hispanic countries con la esperanza de aprender algo sobre América, pero si veo que me empiezan a explicar las comunidades autónomas españolas las cambio y vía. Luego añadí alemán, eslovaco y húngaro de la titulación esa nueva. Las dos primeras no deberían ser un gran problema. El húngaro sí que tiene pinta de ser una locura de idioma. Lo bueno es que ninguna de estas tres asignaturas (seis, en realidad: dos cuatrimestrales de cada) tiene examen final, son todas de evaluación continua, así que haciendo deberes y cositas malo será. De las que se aprueban solas, como digo yo. Sólo me preocupa no seguir con el ruso, ahora que por fin, y tras casi dos años de contacto constante pero estancado, en los últimos meses empecé a ser capaz de conversar un poquito y hasta me saqué el nivel A1. Ya veré cómo me apaño. Para finalizar con el contrato, la asignatura estrella: ¡folk oral tradition in Slovakia! ¿Verdad que suena genial? Nunca me esperaría encontrar una asignatura así en la universidad. También es "de las que se aprueban solas", y fijaos en la descripción:

Objective of the course is to inspect the basic sources and motives of folk oral tradition in Slovakia in the historical context. The folklore motives in popular culture would be also examined. Structure of the course: Questions of definitions of folk tradition; transmission of folk beliefs in the past; folk tradition and religious beliefs; fairy-tales and legends; folk stories about highway men; historical tales and biographies; folk stories and customs concerning death; folk magic; witches and evil eye; city legends; modern legends and rumours.

Tío, que si fuera en Rusia nos harían estudiar canciones de Arkona. Por cierto, y hablando de esto, a ver qué tal andan de grupos folkis por allí. Seguro que mi coordinador conoce (y/o está metido en) unos cuantos. A ver si me hago amigo suyo y me lleva a festivales de gente con mandilones. ¿Celebrarán el festival de Kupala (equivalente a San Juan) como en Bielorrusia y Ucrania, bañándose en el río, poniéndose las mozas coronas de flores y danzando en corro alrededor de las hogueras vestidos con mandilones blancos de bordes rojos? ¿O algo parecido al menos? No creo, la verdad, pero molar, molaba.

Me voy a callar ya. Para la entrada de hoy contaba con hablar del contrato de estudios primero y después hacer un resumen de mis planes turísticos iniciales, supuestamente dos cosas cortas... pero visto lo visto, casi que dejo la segunda mitad para otro día.

Tuesday, June 5, 2012

CouchSurfing, BeWelcome y similares

Para empezar a publicar algo interesante de verdad en el blog, que hace más de un mes de la inauguración y ya me riñeron, iba a contar mi periplo francogermánico, pero me di cuenta de que tendría que mencionar el CouchSurfing y explicarlo, así que decidí dedicarle una entrada que también pueda servir para quien aterrice aquí porque oyó hablar de esto pero le despierta cierta suspicacia y prefiere buscar información antes de meterse ahí. Vamos, lo mismito que hice yo. Pero hay que destacar, por un lado, que no es la única red de sus características: hay al menos otra llamada BeWelcome, y probablemente haya más; por otro, que no tengo mucha experiencia al respecto, solamente cuatro noches en dos casas distintas.

CouchSurfing es, básicamente, una red de viajeros que prefieren buscar alojamiento gratuito en casas particulares antes que en hoteles o albergues y/o que ofrecen alojamiento a otros viajeros que visitan su ciudad. Se llama así porque originalmente estaba integrada por surferos de todo el mundo que se alojaban unos en casa de otros cuando era temporada de surf donde vivieran; poco a poco se amplió a lo que es ahora. Una vez te has registrado, rellenas tu página poniendo tu nombre, nacionalidad, gustos, intereses, fotos tuyas o de algo que consideres que te describe, etcétera. Especificas a cuánta gente puedes alojar y por cuánto tiempo, en caso de que quieras y puedas. Si no, puedes indicar que estás disponible para quedar con el viajero en cuestión y enseñarle la ciudad, o simplemente que no puedes atender a nadie. En cualquier caso, nadie está obligado a nada. Puedes ir a casa de otros sin que nadie vaya a la tuya.

Además de lo que escribas en tu página, en ésta también aparecen los comentarios de otras personas a las que hayas conocido, y estos comentarios no los puedes tocar. En ese sentido funciona un poco como el eBay: después de haber estado juntos, cada uno debe escribir algo sobre el otro diciendo cómo fue el trato, si consideras que es una persona de fiar, etcétera. Cada comentario tiene un colorín distinto según sea positivo, neutro o negativo. Por otra parte, un usuario puede "verificarse", o más bien demostrar que vive donde dice: te mandan a casa una postal con un código, pones ese código en la casillita correspondiente y ya está; pero es voluntario, es una parida y mucha gente no lo hace. A mayores hay una cosa que se llama vouch for; la traducción viene a ser responder por y consiste en indicar que te fiarías ciegamente de un usuario, pero para poder hacerlo antes te tienen que haber vouchado a ti tres veces. Encontré un tío en Estrasburgo al que voucharon 45 veces, tiene 337 comentarios positivos, 3 neutrales que si los lees ves que en realidad son positivos y 1 negativo de un tío que se ve claramente que es gilipollas. A la hora de elegir a alguien o aceptar su petición es recomendable leer todos los comentarios (no suelen ser tantísimos como los de ese pavo), tanto positivos como negativos, así como la descripción que esa persona da de sí misma, y siempre aplicar tu propio sentido común. Mira que vuestros intereses coincidan un poco para tener de qué hablar. Si lo que te gusta es caminar y ver todos los rincones de una ciudad, búscate a un caminante. Si lo tuyo es ir de fiesta a las mejores discotecas, búscate a un fiestero. Barra a. @. Y así sucesivamente.

¿Cuáles son las ventajas de este sistema? Principalmente yo veo dos. La más evidente es la del alojamiento gratis. Parece que a alguna gente le cuesta creérselo, pero así es; de hecho, si intentas cobrarle a alguien, se chivará a los moderadores y te cerrarán la cuenta.

La segunda, que merece un párrafo aparte, es el entrar en contacto directo con gentes del lugar y conocer su cultura de primera mano. Sí, considerarlo una ventaja es muy romántico y todo eso, pero es verdad, y es algo que descubrí hace dos años y medio, cuando fui con mi prima a Belgrado. Belgrado es una mierda de ciudad. Tiene una fortaleza que mola un montón y una calle bohemia bastante chula (se llaman Kalemegdan y Skadarlija, respectivamente), pero por lo demás es una ciudad como cualquier otra en unos aspectos y horrenda en otros, que puede estar bien para visitar un día o dos pero no más. Por suerte, tengo amigos allí que me llevaron de paseo, me contaron la historia de cada edificio, cada calle y cada esquina, me señalaron detalles que suelen pasar desapercibidos, me llevaron a sitios que vale la pena visitar y que no están tan a la vista... y el resultado fue una estancia de cuatro días que se nos hizo cortísima y que esperamos repetir. Si en lugar de Belgrado pones una ciudad que mole por sí sola como Estrasburgo o Marburgo, imagínate.

Cuando busques anfitrión, es recomendable personalizar un poco la petición, no limitarse a copiar-pegar lo mismo para todos y, desde luego, tener un perfil más o menos completito. Me comentaba la francesa, una señora de cincuenta y pico años, que lleva varios años en CouchSurfing y que últimamente, desde que esta iniciativa empezó a salir en la tele, revistas y demás, está rechazando montones de peticiones que provienen de perfiles casi vacíos y sólo dicen "hola voy a visitar Talsitiópolis y querría saber si me puedo quedar en tu casa". Que le da palo rechazar solicitudes y procura dar la primera oportunidad a los nuevos en la red, como hizo con nosotros, pero claro, ante casos como esos se le quitan las ganas. Sobre todo son yanquis que se vienen de tournée por Europa, seica. Una vez hubimos regresado chez nous, y en respuesta al mensaje de agradecimiento que le mandé al llegar, me dijo que había estado pensando y se había dado cuenta de la gran oportunidad que esto supone para los jóvenes como nosotros (mi hermano y yo en este caso), porque cuando ella era joven, para ganar dinero para viajar gastaba con trabajar y para trabajar bastaba con buscar. "Me doy cuenta de la suerte que teníamos", termina.

Uno puede pensar, muy razonablemente, que meterse en casa de desconocidos puede ser peligroso, y meter desconocidos en casa, más aún. Es verdad que existe un riesgo, pero como me decía la misma incrédula que dudaba de la gratuidad, "la mayoría de la gente no es chunga". Leer el perfil y los comentarios de la gente es fundamental. Evidentemente, siempre existe un riesgo: considerarlo asumible o no ya es algo que depende de cada uno. Cuando me empecé a informar sobre CouchSurfing busqué "couchsurfing danger" en Google y sólo encontré una historia sobre una violación, que apareció en varios medios. Yo pienso que si, tras haber leído todo lo que pudiste sobre una persona, ésta te inspira cierta confianza, hay las mismas probabilidades de que te pase algo malo con ella como de que te atraquen en la calle o que te caiga un azulejo en la cabeza. Puede pasar, pero si te guías por eso nunca harás nada. Otra cosa es que te sientas más o menos cómodo; pero el peligro real no creo que sea necesariamente grande, siempre que apliques el sentido común. También es cierto que hay diferencia entre ir a casa de alguien y meter a alguien en tu casa; lo primero lo hice muy contento, lo segundo hoy por hoy no puedo hacerlo pero cuando pueda no sé si lo haré, o seleccionaré con mucho cuidado las solicitudes que acepto. Hay que tener en cuenta también que CouchSurfing no se responsabiliza de nada; es un sitio web que se limita a un buscador de contactos, con algunas funciones extra como creación de eventos y grupos, pero básicamente eso, no un club cuyos miembros tengan privilegios especiales. Si tienes problemas ve a la policía, no a los administradores de la web. Lo máximo que pueden hacer ellos es borrar perfiles. Y otra cosa: manda los mensajes usando el servicio de CouchSurfing, no el email, porque es la única prueba con la que los administradores te pueden ayudar en caso de denuncias o problemas legales. Esto es una cosa que hice mal la primera vez; tuve la suerte de que resultaron ser dos personas encantadoras, pero cuando la francesa declinó el seguir comunicándonos por email cuando se lo propuse me di cuenta del motivo.

Tened en cuenta que buena parte de lo que acabo de contar es sólo aplicable a CouchSurfing en concreto, y que este sitio tiene muchísimas críticas, especialmente desde el año pasado, porque se convirtió en una empresa privada, como habréis notado los que pincharais en el enlace del estrasburgués. Sobre eso hay muchísimo que podéis leer; más abajo os dejo unos cuantos enlaces sobre esto. Hay miles de páginas que alaban CouchSurfing y pocas que lo critican, y creo que es interesante leer estas también. En general la alternativa que mejor ponen es BeWelcome, que por lo visto es el más abierto y democrático en cuanto a su administración. Pero os digo una cosa: mientras estaba en Alemania y Francia con estas personas me importó un cuerno que fuera una empresa privada, que alguna gente lo considere el demonio, la manera de administrarlo y todo lo demás. Y si os fijáis, las críticas van contra CouchSurfing, no contra el hecho de que existan redes con este fin.

El jefe de CouchSurfing asegura que su objetivo es salir a Bolsa
A travelers' nightmire couchsurfing in NYC
3 years of CouchSurfing: safety, creepiness and the power of virtual rituals - fíjate en la tabla: aunque no tenga valor científico real, cero robos, cero violentos y un solo pervertido no está nada mal como balance de 983 personas aceptadas sin ningún criterio de selección
What you should know before you couchsurf
A criticism of CouchSurfing and review of alternatives (artículo de por sí largo cuyos comentarios casi quintuplican la extensión de la página)
Petition against Couchsurfing.org ignites debate on women’s safety
CouchSurfing mismanaged by bad people
CouchSurfing ignores harassment and assault
J'irai dormir chez vous
CouchSurfing robber at large
Bad experiences with CouchSurfing: the dark side (recopilación de la que saqué la mayoría de estos enlaces)
Harvard University bans CouchSurfing guests
How safe is CouchSurfing
Couchleaks