Monday, November 17, 2014

Diferenciar be y uve, diferenciar o y a



Cuando estaba viviendo en Bratislava, un día les conté a dos amigas británicas que en la ciudad de York se celebra todos los años un festival vikingo; en inglés, a Viking festival. Les dije que estaba muy guay, porque la gente va disfrazada, hay recreaciones de batallas medievales, queman un barco, etcétera; se miraron la una a la otra con extrañeza y me preguntaron qué tenía que ver eso con un festival de bicicletas o de motos. La culpa fue mía: queriendo decir Viking festival, había pronunciado biking festival.

¿Pero no es lo mismo?, preguntaréis algunos. El inglés, como el francés, el portugués, el húngaro, el checo y tantas otras lenguas, hace diferencia entre b y v: para pronunciar la [b] se cierran los labios completamente, mientras que para pronunciar la [v] se juntan el labio inferior y los dientes de arriba. A nosotros, los hispanohablantes, nos trae al pairo y pronunciamos una y otra como nos resulta más cómodo en cada momento: cerrando los labios (fonema [b]) al principio de frase y después de determinadas consonantes, o juntándolos sin llegar a cerrarlos (fonema [β]) cuando va entre vocales; pero es, como digo, cuestión de comodidad, sin importar que sea baca o vaca. Para mis amigas inglesas, sin embargo, hay tanta diferencia como entre otras dos letras cualesquiera, y mi pronunciación descuidada las dejó confusas, con razón.



¿Te parece que no es para tanto, que a fin de cuentas no hay tanta diferencia? Pues espera, porque podemos rizar más el rizo. Si no ves el resto de la entrada, pincha en Read more para saber qué problema tienen los rusos.

Wednesday, September 10, 2014

Los tóts eslavos y Hungría antes de Hungría

El sur de Eslovaquia está lleno de húngaros. La razón es sencilla: hace cien años, la práctica totalidad de lo que hoy es Eslovaquia era parte del reino de Hungría, que a su vez era parte del Imperio austro-húngaro. Al terminar la Primera Guerra Mundial, dicho imperio se partió en cachitos, la extensión de Hungría quedó reducida a un tercio de lo que era y un montón de gente quedó fuera de las fronteras de su país.

Hoy en día, la lengua húngara tiene un término peyorativo para referirse a los eslovacos: tót, pronunciado con o larga. Yo mismo la oí en varias ocasiones, e incluso la usé alguna que otra vez antes de saber que era peyorativo, hasta que Vica (una de estas húngaras de Eslovaquia) me riñó y me dijo que no dijera eso, que estaba feo.

Me acordé de todo esto el sábado pasado leyendo un libro en el que me volví a tropezar con este vocablo, el cual, por lo que pude ver, viene de muy antiguo.

Territorio lombardo en 526. Se muestran las fronteras actuales,
con Eslovaquia en el centro. Fuente: Wikipedia.

Resulta que las tribus que conformarían lo que hoy llamamos pueblo húngaro no llegaron a Europa Central hasta el último lustro del siglo IX. Antes de eso estuvieron allí varios pueblos, que citados en orden de llegada serían: escitas, ilirios (también llamados panones), tracios, celtas, hasta que llegaron los romanos con su gran imperio. En las dos provincias romanas que allí había, Panonia y Dacia, los vecinos germánicos daban la vara non-stop, y consiguieron penetrar ya a mediados del siglo III; en el siglo V vinieron hunos y ávaros, se los cargaron a todos, germánicos y romanos, pero luego cayeron los hunos también, y hasta principios-mediados del siglo VI, la zona estuvo poblada por pueblos germánicos, a saber: hérulos, ostrogodos, lombardos y gépidos, que se invadían y expulsaban unos a otros constantemente.

Os cuento todo este rollo para contextualizar el parrafito que traduzco a continuación:

Los trescientos años de presencia germánica en la cuenca de los Cárpatos no dejaron ningún vestigio. Posiblemente la única excepción sea la palabra «teut», que usaban para referirse a sí mismos, y que posteriormente los conquistadores húngaros utilizaron en la forma «tót» para llamar a la población eslava que encontraron en la llanura.

Ya que empecé la historia, voy a contar el resto, que todo es bonito. En el mapa de arriba podéis ver que en 526 dominaban los lombardos y los gépidos. Poco después, los lombardos se aliaron con los ávaros, machacaron definitivamente a los gépidos y luego se piraron a Italia a fundar Lombardía, lo que permitió a los ávaros quedarse de amos y señores del territorio y abrirles la puerta a sus aliados eslavos, quienes poblaron las zonas montañosas. Los ávaros, por cierto, que eran un pueblo túrquico, introdujeron el estribo, invento turco, en Europa; que puede parecer una chorrada, pero fue un avance tecnológico de la leche porque al parecer facilitaba mucho el guerrear a caballo. Consiguieron incluso que Bizancio les pagara tributos. Pero llegó un momento en que los impuestos eran tan altos que hubo rebeliones; el Estado ávaro empezó a perder poder, fue viniendo gente de fuera, y un buen día Carlomagno decidió cargárselos y anexionar Panonia a su reino franco. La zona de Transilvania la conquistaron los búlgaros, la esquina noroeste pasó a formar parte de Moravia (a caballo entre las actuales Chequia y Eslovaquia), y a principios del siglo IX toda la llanura del medio quedó despoblada, hasta que llegaron las siete tribus magiares (húngaras) en el año 896. Pero eso, amigos, es otra historia, y debe ser contada en otro lugar.

Por cierto, una última curiosidad: de teut también vienen el término teutón y el nombre actual de Alemania en alemán: Deutschland.

_______
Fuente: MAKKAI, László: "Hungary before the Hungarian Conquest", en SUGAR, Peter (coord.): A History of Hungary, Indiana University Press, Bloomington e Indianapolis, 1990.

Thursday, September 4, 2014

Back in Centroeuropa 2014 (II)

Mi súper calendario de disponibilidades


No te pierdas la primera parte. Esta segunda también tiene glosario al final.

Vuelvo a estar en un tren, esta vez de Trnava a Bratislava, y son las 12:20 del 3 de agosto. Nos quedamos en la isla Margarita. Después de eso no recuerdo qué hicimos, pero probablemente nada.
---

Hola de nuevo. Como veis, el otro día no escribí una mierda, porque el viaje fue más corto de lo que esperaba. Ahora estoy en el tren contrario al primer día que escribí, c’est-à-dire, Bratislava-Budapest. Pero no adelantemos acontecimientos.

Así que seguimos en la isla Margarita. Además de bicicletear, estuvimos un rato viendo la fuente luminoso-musical que allí hay. Cuando nos fuimos de la isla ya volvimos a casa y no hicimos nada más. A la mañana siguiente decidimos dar un paseíto por Városliget, el parque municipal, que queda cerca de casa de Essi y lo echaba de menos; ella a mitad de paseo se tuvo que ir, y en el rato que estuve solo fui a ver el museo de la locomoción emplazado en dicho parque, museo que resultó ser bastante más grande de lo que me esperaba, a consecuencia de lo cual tuve que verlo a fume de carozo, y... Vale, confieso que esa no es toda la verdad. Como siempre que entro en un museo, me tiré dos años en los primeros cinco metros y luego sí que tuve que andar a correr. Ayudó a evitar la tentación de demorarme más el hecho de que casi todo está escrito solamente en húngaro. Más tarde me dirigí a Kodály körönd, me reuní con mi compañera de budapésticas fatigas y tiramos hacia la zona de Deák para comer y, posteriormente, reunirnos de nuevo con Andrea y Balázs.

A ver si encuentras la mochila.

(Si no ves el resto de la entrada, pincha en "Read more".)

Wednesday, August 13, 2014

Back in Centroeuropa 2014 (I)

El palacio de Buda (el Palota para los amigos), desde el río

Son las 9:54 del día 30 de julio de 2014 y escribo esto en un tren que me leva, me leva de Budapest a Bratislava. ¿Se puede ser más feliz? Lo que en esta entrada refiero es más que nada un compte-rendu, o an account, o como rayos se diga en castellano, de mis viajes desde que salí de casa el día 22 hasta hoy, sin entrar en grandes análisis o anécdotas. O a lo mejor en alguno sí. Como voy a meter muchas referencias culturales que quizá no conozcáis (como tampoco las conocía yo antes de llegar a esos sitios), al final de esta entrada adjunto un glosario.

El martes 22, como digo, salí de casa con la sonrisa puesta y los ojos aún somnolientos para coger el tren a Madrid de las 8:15. Dormí un rato, leí otro rato, y a las 14:40 llegué a Chamartín, donde no tardó en reunirse Enzo conmigo. Fuimos a comer a un sitio cutrísimo, hablamos un rato de nuestras cosas y poco más tarde nos despedimos porque él tenía que hacer nosequé, así que yo me cogí el cercanías hasta Barajas (perdón: Aeropuerto Internacional Adolfo Suárez). Espera, facturación, embarque, despegue, oídos taponados, húngaro por los altavoces, ciruelas de merienda, y a las doce de la noche estaba una vez más en el aeropuerto Liszt Ferenc, desta volta con mi amiga Essi, a la que quizá recordéis. Llegamos a casa, cenamos y estuvimos de cháchara hasta las cuatro o cinco de la mañana poniendo música de Mike Patton y contándonos nuestras penas. Al día siguiente, tras levantarnos a las tantas y desayunar a la hora de comer, salimos a pasear. Lo de levantarse tarde puede parecer un derroche de tiempo, y disculpad la aparente chulería, pero estuve en Budapest las veces suficientes como para que me dé igual. Fue un paseo turístico sin originalidad ninguna, pero ¿quién se cansa de ver Andrássy út, Szabadság tér, el Parlamento o el Lánchíd aunque sea mil veces? El Parlamento estaba esta vez más limpio que nunca y, creo que por primera vez en mis muchas visitas, sin andamios en ninguna de sus partes. La plaza de detrás está completamente renovada, ahora te puedes acercar más, y la gran novedad es que ahora se puede caminar por delante del edificio, entre éste y el río, zona que antes estaba limitada al tráfico rodado. Hacía solete y estaba precioso todo. Comimos un kebab en plato, que ya lo echaba un poquito de menos, y para redondear la tarde, Essi me invitó a un té con gominolas que hacen en un sitio llamado Bubble Tea. Parece que es un concepto que se está poniendo de moda por allí; días más tarde encontré otro similar en Bratislava.


Ez a tea gominolaval!
 (Si no ves el resto de la entrada, pincha en "Read more".)

Sunday, August 10, 2014

Budapest: Estatua de la Libertad featuring soldadito

Hace poco publiqué una entrada con todas las estatuas del Memento Park. Una de ellas es un soldado que enarbola una bandera y que se hallaba emplazado en el mismo pedestal que la estatua de la Libertad, en un saliente que en la actualidad no tiene nada encima. Cuando busqué una foto antigua no la encontré, y hoy, por pura casualidad, me acabo de encontrar con una. Para quien no esté al tanto: este monumento se erigió en homenaje al Ejército Rojo por la liberación de Hungría (no voy a entrar en polémicas, esa el la versión oficial) y la estatua desaparecida representa a un soldado soviético; desconozco si es alguien en concreto, pero creo que no. Cuando cayó el comunismo, quitaron al señor de ahí y a la señora de arriba le pusieron un velo blanco durante unos días para «purificarla» y despojarla de su significado político. Aquí está la foto:

Fuente: retronom.hu
Nótese además que tenía una estrella roja, que también arrancaron, por supuesto. Esta es la pinta que tiene hoy en día, ¿os acordáis?:


En la foto actual da impresión de ser más grande, ¿verdad?

En la misma web encontré dos fotos del Lánchíd, o puente de las Cadenas, destruido en una y en reconstrucción en otra. No tienen nada que ver con lo de la estatua, pero me molan y las añado.


Saturday, June 28, 2014

La Primera Pelea Tabernal


Hoy hace cien años que se empezaron a desencadenar los acontecimientos que provocarían, un mes después, el inicio de la Primera Guerra Mundial. Imagino que estaréis al tanto por telediarios y demás, que le están dando mucho bombo al asunto. La mochila y yo nos reunimos recientemente en una cumbre en la que decidimos que nada sería mejor para conmemorar tan histórica fecha que la traducción de una parodia, titulada orginalmente If WWI Were a Bar Fight. (En ese enlace también encontraréis una descripción muy graciosa de la situación de Hungría treinta años más tarde.) Esta parodia lleva varios años rulando por internet. Si nos ponemos estrictos, hay puntos que se pueden discutir bastante, pero bueno, es por las risas nada más. Ustedes lo disfruten.

Si la Primera Guerra Mundial fuera una pelea en un bar


Alemania, Austria e Italia están tomando unas cañas en un bar cuando Serbia tropieza con Austria y le tira la cerveza. Austria le exige a Serbia que le compre un traje nuevo porque tiene salpicaduras en una pernera del pantalón. Alemania expresa su acuerdo con el punto de vista de Austria. El Reino Unido pide un poco de calma.

Serbia alega que no puede comprar un traje completo, pero se ofrece a pagarle el lavado del pantalón. Rusia y Serbia miran a Austria. Austria le pregunta a Serbia qué está mirando. Rusia le recomienda a Austria que deje en paz a su hermano pequeño. Austria le pregunta a Rusia cuántos más, aparte de ella misma, le van a obligar. Alemania le indica al Reino Unido que Francia la está mirando, lo cual es bastante inaceptable como para que el Reino Unido se abstenga de intervenir. El Reino Unido le responde que Francia puede mirar a quien le venga en gana, que él la está mirando también, y que qué pretende hacer al respecto.

Alemania le dice a Rusia que deje de mirar a Austria, o Alemania se encargará de que deje de hacerlo. El Reino Unido y Francia le preguntan a Alemania si está mirando a Bélgica. Turquía y Alemania se van a una esquina y se ponen a cuchichear.

Cuando vuelven, Turquía hace gestos exagerados de no estar mirando a nadie. Alemania se remanga, mira a Francia y le da un puñetazo a Bélgica. Francia y el Reino Unido le dan otro a Alemania. Austria le pega a Rusia. Alemania pega a Francia y al Reino Unido con una mano y a Rusia con la otra. Rusia lanza el puño contra Alemania, pero falla y pierde el equilibrio. Japón grita desde la otra punta del bar que está de parte del Reino Unido, pero no se mueve de su sitio. Italia sorprende a todos pegándole a Austria.

Australia le mete a Turquía y le devuelven el golpe. No hay malos rollos porque fue el Reino Unido quien mandó a Australia que lo hiciera. Francia sale volando por la ventana, pero se pone de pie y vuelve a entrar para seguir peleando. Rusia sale volando por otra ventana, queda K.O., sufre daños cerebrales y se despierta con una personalidad completamente cambiada. Italia va a pegarle a Austria y falla, pero Austria se cae igual.

Italia levanta los brazos y se pone a correr en círculos cantando victoria. Mientras Francia y el Reino Unido le meten de leches a Alemania, Estados Unidos espera a que Alemania esté a punto de caer, luego se acerca, le pega en la cabeza con un taburete y empieza a jactarse de haber ganado la pelea él solo. A estas alturas, todas las sillas están destrozadas y el espejo de la pared está hecho añicos. El Reino Unido, Francia y Estados Unidos convienen en que, dado que Alemania pegó el primer puñetazo, la culpa de todo la tiene ella. Mientras Alemania está inconsciente en el suelo, le vacían los bolsillos, le roban la cartera e invitan a beber a todos sus colegas.

Tuesday, June 24, 2014

Memento Park en Budapest: los restos del comunismo


Como todos sabéis, Hungría fue un país comunista de la órbita soviética desde que acabó la Segunda Guerra Mundial hasta que cayó (o se levantó, según se mire) lo que Churchill dio en bautizar como Telón de Acero. Además, fue de los primeros, si no el primero, en protestar contra el régimen soviético, con la revolución de 1956. Hungría fue, por lo que tengo entendido, el país que más les tocó las narices a los jefes de Moscú (junto con Polonia, quizá) e incluso consiguieron ciertos privilegios. Tras el cambio de régimen se prohibieron los símbolos comunistas del mismo modo que los nacionalsocialistas.

Pero se les planteó un dilema: ¿qué hacer con todas esas estatuas, placas, monumentos, etcétera, que llenaban Budapest? Dejarlas ahí no les molaba, pero destruirlas tampoco, porque eran (son) una parte de su historia. Así que al final decidieron coger unas cuantas —creo que no fueron todas, que de cada distrito se eligieron unas pocas—, llevarlas a un parque de las afueras y cobrar entrada por verlas. Cuando digo afueras digo muy afueras: desde el centro tardas casi una hora en llegar en transporte público. Datos por si quieres ir:

Dirección:
1223 Budapest XXII. kerület (Dél-Buda), Balatoni út – Szabadkai utca. Aquí. Hay un autobús que pasa justo por allí y la parada está señalizada con letras grandes.

Precio:
Adultos: 1500 HUF
Estudiantes (ISIC): 1000 HUF
(Cinco euros y tres y medio, aproximadamente; cambio actualizado aquí o aquí.)

Horario:
Desde las 10:00 AM hasta la puesta del sol, me hace mucha gracia eso.

www.mementopark.hu

Al abajo firmante le encantan los símbolos y restos del comunismo en general, desde las estatuas de hombres y mujeres fuertes y trabajadores hasta las moles de edificios de centro y suburbios, pasando por fuentes grandes chungas y parques tétricos chungos también, todo ello con aspecto abandonado y medio ruinoso, si puede ser. Desde un punto de vista puramente estético me parecen objetos y lugares espantosamente bellos. No puedo llamarlos bonitos ni dejar de mirarlos embelesado cuando los tengo delante. Visité este parque-museo el 2 de diciembre de 2012 (¡ey, sólo me llevó un año y medio elaborar esta entrada!) y saqué fotos de todos y cada uno de los elementos que allí se exhiben. A continuación podrás ver esas fotos. Son cincuenta y cuatro, sin contar la de la cabecera. Algunas tienen un comentario debajo, la mayoría no. Todas se pueden agrandar pinchando sobre ellas.

Adición a 7 de noviembre de 2016: pueden encontrarse artículos parecidos a este, pero con más información o mejores fotos, aquí, aquí y aquí. Y una corrección: Béla Kun no fue un presidente «de la época»; instauró una república soviética en 1919 que duró 133 días, pero de ahí hasta que llegaron los rusos pasaron veintiséis años, y desde luego no tuvo nada que ver con la Guerra Fría. No llegó ni a ver la segunda guerra mundial. 

(Pincha en "Read more".)