Thursday, May 11, 2017

Píldoras de Europa del Este: abril 2017




Recopilación de publicaciones de la página de Facebook 
¡Europa del Este! correspondientes al mes de abril. 

Wednesday, May 10, 2017

Bogrács en Tata

Cseke-tó, 6·V·2017


Tanto mis compañeros de la oficina como yo vivimos en Budapest (al menos durante la semana), a excepción de una persona: Orsolya, Orsi para los amigos (y Úrsula para los clientes), que vive en un pueblo más al norte llamado Tata y que se chupa hora y media de ida y otro tanto de vuelta cada día. Muchas veces salimos de fiesta toda la panda, pero como ella siempre falta por lo lejos que vive, el mes pasado nos dijo: el 6 de mayo os venís toda la montaña a mí. Y eso es lo que hicimos este sábado.

El plan era más bien vago. Vago para los invitados, porque Orsi tuvo que comprar previamente la comida y preparar una tarta cuajonuten; pero luego simplemente pasaríamos el día en el bar con terracita, propiedad de amigos suyos, que está junto al lago Cseke, pronunciado cheque, como el del portador. La comida fue carne de ciervo preparada en bogrács. Bogrács se pronuncia «bógraach» y consiste en un caldero que cuelga de tres palos con una cadena, muy enxebre, aunque este era de diseño minimalista escandinavo y en lugar de tres palos tenía uno solo en forma de L:


Tuesday, April 4, 2017

Danubio semihelado

Era domingo y no hacía mal día, pero sí hacía frío, y en general no me apetecía nada salir. Sin embargo, como sé que el apalancamiento lleva al hastío al final del día y con el hastío al final de un domingo ya no hay nada que hacer más que comérselo con patatas, y como de vez en cuando recuerdo una frase muy de libro de autoayuda que dice que para que pasen cosas interesantes hay que salir de casa, decidí coger la cámara grande y visitar la tumba de Gül Baba, porque la vez que fui estaba en obras. Me abrigué, bajé a la calle y me metí en el tranvía. –10 ºC teníamos este día, ocho de enero. Cuando cruzamos el puente de Margarita miré distraídamente por la ventana hacia el sur, porque es una vista bonita y me gusta hacerlo, y me encontré con esta estampa:


La diferencia entre la tumba de Gül Baba y el hielo de un río centroeuropeo es que lo primero está en el mismo sitio todo el año y lo segundo no. Además, entre que iba y venía, iba a estar poniéndose el sol ya, lo que me impediría hacer fotos decentes. Tardé una parada más en hacer este complejo razonamiento, pero finalmente me bajé del tranvía y retrocedí unos metros. La posición desde el puente daba pocas posibilidades; por suerte, la isla Margarita, que da nombre al puente, está justo debajo, así que bajé a buscar otros ángulos y tirarme en el suelo en posturas graciosas y hacerme el fotógrafo en general. He aquí un extracto de las imágenes cosechadas ese día. Pínchales encima para agrandarlas.

Actualización: ahora también disponibles en el Facebook de Mochila Feliz, con un visor más cómodo.


Esta tiene pájaros, ¿los ves?






No pude evitar acordarme del conde István Széchenyi, que en 1820 no pudo ir a funeral de su padre porque el río estaba igual que este día y tuvo que esperar una semana para poder cruzarlo, lo que le llevó a prometer que por sus condales cojones se iba a construir, bajo financiación suya, un puente permanente en Budapest: el que aún lleva su nombre, Széchenyi Lánchíd. Puente de las Cadenas en castellano. Pero nosotros seguimos en el de Margarita.












Y mi foto favorita:



Después de todo esto seguí mi camino hasta el mausoleo del poeta otomano, para encontrarme que, un año y cuatro meses más tarde, sigue en obras y no se puede visitar. Bajé por la antiquísima calle a la que da nombre, y para terminar el paseo fui hacia el metro caminando no por la carretera que pasa junto al río, sino por la paralela, gracias a lo cual me topé con dos cosas que nunca había visto antes:


La plaza de Józef Bem, general polaco que apoyó a los húngaros en la revolución de 1848 contra los Habsburgo y lugar donde, icónica y en absoluto casualmente, empezó la de 1956 contra los soviéticos.


Y esta estatua de Tarás Shevchenko, una de las más grandes figuras de la literatura ucraniana, aunque no sé muy bien qué pinta ahí.

Resultado: Grilo uno, hastío cero.

Sunday, April 2, 2017

Carrera hacia el amanecer



Carrera hacia el amanecer


 Race Towards Dawn

Grilo do Demo
3 · I · 2017

Thursday, March 30, 2017

¡Esta emotiva historia te inspirará!: motivación y diferencias culturales

Una característica que comparten muchas empresas multinacionales y que no todo el mundo conoce es que están presentes en muchos países. Si esos países son muy distantes culturalmente unos de otros, la empresa deberá adaptar sus mensajes... o no.

La multinacional que inspira la entrada de hoy procede de la India, y tiene una filial bastante grandecilla en Hungría, que, aunque no todo el mundo lo sabe, está en Europa. Esta empresa es bastante atenta con sus empleados, en cuanto a que organiza actividades, participa en rollos deportivos o de voluntariado, organiza cursillos, hace campañas de concienciación sobre distintos temas, y para animar a sus empleados a aspirar siempre a más y ser triunfadores y todas esas movidas que tanto gustan en estos ámbitos, invita a que se envíen historias de superación y realización personal para que sirvan de inspiración al resto, que las recibe por el correo electrónico interno de la empresa. Las personas que mandan las historias se llaman Safety Evangelists, en un alarde de modernidad social vienen con el slogan Share#Care#Inspire, y la de hoy es la cuarta parte del Women Safety Special, porque la empresa está a la vanguardia del empoderamiento del sexo femenino y, supongo, porque hace poco fue el día de la mujer. A continuación, una traducción-resumen de la historia de, llamémosla, Socorrito Ashirapwan, una madre de familia india que luchó por sus sueños. Os juro que (más allá del pseudónimo) no hay ningún tipo de manipulación, parodia ni mano negra por mi parte.


***

La segunda historia que vamos a compartir esta semana viene a demostrar más allá de toda duda que la voz de la Seguridad ha alcanzado a las familias y amigos de nuestros colegas, que ahora se animan a convertirse en Evangelistas de la Seguridad y a compartir sus historias para inspirarnos a todos; lo cual es estupendo, y los felicitamos y agradecemos por unirse a nuestra plataforma de Evangelistas de la Seguridad. Esta historia la comparte la Evangelista de la Seguridad Socorrito, esposa de nuestro compañero Moncho Ashirapwan, de Recursos Humanos.


Segundas oportunidades: Historia de un ama de casa convertida en profesional

Me gustaría compartir mi historia con todas las mujeres que me puedan estar leyendo y tengan dudas sobre cuál debería ser su prioridad en la vida: su carrera o su familia.

Hace 27 años, cuando yo tenía 15, se me daban bien las matemáticas, mi hermano estudiaba ingeniería, y conseguí convencer a mis padres, contables ambos, de que me matricularan en la universidad. Así, dos años más tarde, hice el examen de entrada para Ingeniería. No conseguí una plaza en mi ciudad y mis padres no querían que me fuera a vivir a una residencia, por lo que me matriculé en Física en Chennai, y al mismo tiempo en [un curso de otra multinacional informática con título propio] para lograr mi sueño de trabajar en informática. Fue duro, porque todos los días me tenía que levantar a las 4 para entrar en clase a las 6.30, y no llegaba de vuelta a casa hasta las nueve de la noche.

Pero la vida me deparaba una sorpresa: cuando estaba terminando el curso, con 20 añitos y aún en la universidad, mis padres decidieron que era hora de que me casara. El chico vino de Hyderabad a verme el 3 de marzo de 1995 y, tras hablar durante casi una hora, nuestros padres decidieron que la unión era adecuada. Tan pronto terminé los últimos exámenes nos casamos, el 2 de junio de 1995, y me mudé a Hyderabad.

Una vez allí me matriculé en un curso a distancia de Física para seguir formándome, pero la naturaleza me deparaba otra sorpresa: pronto parí a mi primer bebé, y cinco años más tarde, al segundo. Pasé unos años criándolos; seguía acariciando mi sueño de trabajar en el sector empresarial, pero no había tiempo para eso. En el 2004, cuando ya pude disponer de algo de tiempo, empecé a estudiar Derecho. ¿A qué se debió este gran cambio? Pues lo hice porque el sitio me quedaba a 200 metros de casa y así podía estar de vuelta cuando saliera mi hijo pequeño del cole. Cuando terminé y me puse a trabajar tenía 32 años; me metí además en un posgrado, porque mis hijos ya eran lo bastante mayores. Ahora tengo 42 años, llevo ocho seguidos trabajando y tengo un buen puesto en una empresa del ámbito legal, donde tengo compañeros de la edad de mi primer hijo y hasta le saco 10 años a mi jefe. Con todo, la sensación de satisfacción y realización que me reportan el aplicar mis conocimientos en mi lugar de trabajo y el estar entre profesionales merece totalmente la pena.

Se me ocurrió compartir la historia de mi vida para todas esas chicas jóvenes que puedan dudar al elegir entre familia o carrera profesional. Mi experiencia ha sido que, en diferentes momentos de la vida, la prioridad se revela por sí misma: ¡sólo tenemos que dejarnos llevar y aferrarnos a nuestros sueños!

Wednesday, March 29, 2017

Mochila viajera

Dado que un montón de gente me dice a menudo «¡ah, sí, tu blog! Mochila viajera, ¿verdad?», publico esta entrada sólo para que exista como cabecera y, si un día alguien busca por este nombre, encuentre lo que necesita.

Eso es todo. Prosigan con sus quehaceres.

Tuesday, March 7, 2017

Lecturas del 2016

Contaba el otro día que, aunque tener el lugar de trabajo un poco lejos de casa (que ni siquiera es para tanto) es incómodo, tiene la ventaja de que los viajes en transporte público son un momento perfecto para leer, y gracias a eso, suelo leer durante una hora al día, que no está mal. La desventaja es que escucho menos música, y en general creo que escuché este año a lo mejor la octava parte de los discos que escuché en, por ejemplo, el 2008, que fue una de mis épocas más musicales. Pero me estoy desviando, yo he venido aquí a hablar de mi libro. O mejor dicho, de mis libros. Leídos. El año pasado. Mayormente en metros y tranvías.



Ernest Hemingway - Adiós a las armas

Novela semiautobiográfica, o autosemibiográfica, sobre un chófer de ambulancia en el frente italiano de la Primera Guerra Mundial y su relación con una enfermera. Nunca había leído nada de Hemingway y me sorprendió su estilo (leí la versión original), que suena un poco paleto, aunque sin duda está escrito así a propósito. Yo siempre me imaginaba la voz del Earl de la serie My Name Is Earl. En cuanto al contenido, a pesar del drama tiene contrapuntos humorísticos bastante logrados, la historia es interesante, pero el verdadero problema es que cuando se termina la historia... la estira hasta donde, en mi opinión, no debería. Y esa innecesaria última parte, especialmente el desenlace tan forzado que tiene, me puso un poco de mala leche. O bastante.



Timur Vermes - Ha vuelto

Adolf Hitler se despierta en un descampado de Berlín en el 2011. Confuso al principio, enseguida empieza a observar el mundo que le rodea y a analizarlo desde su propio punto de vista. Un libro divertidísimo que, precisamente, utiliza la risa y las situaciones y conversaciones graciosas para destacar cómo aquello que, supuestamente, nunca se debía olvidar se está olvidando completamente, o más bien, reduciéndose al «mataban judíos», dejando de lado todo lo que lo rodeaba y que en su momento contaba con un inmenso apoyo tanto dentro del país como a nivel internacional. Novela absolutamente necesaria en los tiempos que corren. En el lado negativo, es de justicia avisar de que hacia el final va perdiendo un poco el rumbo; una novela como esta, una vez que se te ha ocurrido la idea, es muy fácil empezarla, pero no tanto terminarla. Aun así, considero que el mensaje que transmite tiene mucha más relevancia que los acontecimientos de la trama. Posteriormente se rodó una película estupenda, dirigida por David Wnent, que cambia bastantes cosas de la forma (en la segunda mitad sobre todo) pero mantiene el mensaje intacto e incluso le otorga más fuerza. Y la portada del libro se sale.



Norman G. Finkelstein - La industria del Holocausto

Ya que estaba con el tema hitleriano, leí por fin este ensayo que llevaba meses o años en la cola. En él, su autor, hijo de supervivientes de Auschwitz y en ningún caso negacionista, denuncia cómo el lobby judío estadounidense utiliza la historia del holocausto nazi e incluso la manipula para alcanzar sus propios fines, todo esto con innumerables fuentes bilbiográficas y heme... ro... ¿téquicas...? La primera parte del libro explica cómo en ninguno de esos círculos se le dio importancia  al genocidio hasta la guerra de los Seis Días de 1967, por razones que ya no recuerdo; la segunda, cómo los fondos entregados por Alemania para los supervivientes se quedaron en esas asociaciones sin llegar a sus destinatarios, y fueron a menudo redirigidos a financiar los muchos museos del Holocausto que hay en EE.UU.; y la tercera, cómo ese lobby judío extorsionó a los bancos suizos para hacerles pagar unas compensaciones millonarias que, de nuevo, se fueron evaporando por el camino. En este tema se queda demasiado tiempo, luego hay un apéndice que es una respuesta a nosequién que previamente había publicado una respuesta a este libro... y me cansé y no lo terminé. Medio libro va de bancos suizos.



Ken Metzler - Creative Interviewing

Tenía un documental que hacer y me hacía falta leer sobre técnicas de entrevista. Es un libro de los años 70, te recomienda llevar cintas de sobra y cosas así, pero obviamente muchos aspectos son atemporales. Me sirvió bastante, la verdad.



Sándor Márai - El último encuentro

En esta novela húngara, recomendación de mi antigua compi Pili, dos ancianos, amigos de media vida, separados la otra media, echan la vista atrás sobre sus vidas y sobre cómo estas cambiaron junto con el curso de la historia de finales del siglo XIX y la primera mitad del XX. No es una novela histórica en absoluto, es una novela de su época, y si te interesa esa época, te va a encantar leer este libro.



Francis Tapon - The Hidden Europe

Este libro me produjo sentimientos encontrados. El autor es un estadounidense que viaja por Europa del Este (se toma lo del Este muy en serio e incluye Finlandia) y narra sus experiencias. Digo lo de los sentimientos encontrados porque a veces suelta unas tremendas paletadas (ahora lo llaman «cuñadismo», aunque no sé si tengo claro ese concepto) que me dan ganas de mear en el libro y tirarlo al río; pero al mismo tiempo se lee ligerísimamente, tiene anécdotas muy curiosas, tanto personales como históricas o culturales, y es entretenido a más no poder. Lo dejé por la mitad porque me urgía leer otra cosa, pero me costó un montón soltarlo: «bueno, termino este capítulo y ya... va, hoy mientras voy a trabajar leo unas páginas más y ya lo dejo... venga, como ya leí al ir, voy a leer también mientras vuelvo a casa y ya mañana me pongo con el otro...».



Tomek Jankowski - Eastern Europe!

Parecido al anterior y, al mismo tiempo, radicalmente distinto. Aqueste te cuenta la historia de Europa del Este desde la prehistoria hasta la caída del telón de acero, salpicado con montones de curiosidades y datos culturales. Por lo visto, en este año 2017 va a salir una segunda edición ampliada hasta la actual guerra de Ucrania.



Gustau Nerín - Blanco bueno busca negro pobre

Este antropólogo experto en África y excooperante arroja luz sobre las partes más sombrías de las ONG y la cooperación internacional en dicho continente. Quizá, bajo esta premisa, se espera uno que empiece a echar mierda sobre las ONG y a hablar de corrupción, pero no es así. Aunque algo de eso hay, sobre todo en los primeros capítulos, lo cierto es que a las ONG y los cooperantes de a pie no les da demasiada caña, porque al fin y al cabo son en gran parte idealistas con buenas intenciones. En lugar de eso, se centra sobre todo en los catastróficos fracasos que se van acumulando (hospitales vacíos que nunca recibieron un paciente, pozos que se secaron a los dos meses de construirlos) y que en gran parte se deben al total desconocimiento que tenemos la mayoría de occidentales sobre el continente africano y sus sociedades; así como en la inutilidad de las agencias oficiales de cooperación, su excesiva burocracia y el mal planteamiento de sus objetivos. El mensaje que subyace es que, en muchos casos, África no se desarrolla gracias a la cooperación, sino a pesar de ella. Interesantísimo libro.



Franz-Olivier Giesbert - La cocinera de Himmler

Otra recomendación de mi amiga Pili, y otra vista atrás sobre el siglo XX, esta vez desde los ojos de una armenia de 105 años exiliada en Francia que cuenta su vida. Aunque tiene algunas escenas bastante dramáticas, en general predomina el humor, a raíz sobre todo de la personalidad de su protagonista: visceral, agradecida a la vez que vengativa, y de culo inquieto.



Jean-Christophe Rufin - El perfume de Adán

Lo empecé hace dos o tres años porque me lo mandaron leer para clase; cuando llegó el examen yo aún iba por la mitad, y pasada la prueba, el resto de exámenes y academicidades varias me hicieron dejarlo aparcado. Pero como me estaba gustando bastante, y me apetecía un montón volver a leer en francés, acabo de recomenzarlo. Ecoterroristas, agencias de espionaje, suspense. Si en lugar de francés fuera estadounidense, ya tendría película.




Para terminar os hago trampa, porque es un artículo, y ni siquiera recuerdo si lo leí este año o el pasado. Pero me parece un trabajo extremadamente importante para entender qué rayos pasa con el dichoso Estado Islámico que tanto llena las noticias todos los días y, more importantly, sobre el que todos tenemos una opinión firmísima. Es de necios creer que «son malos porque son malos y les gusta ser malos» y es tan culturalmente egocéntrico como simplista creer que su objetivo es matar gente en Francia y Bélgica dos veces al año. Hay mucho más, y este artículo es tremendamente revelador. Existe una traducción al español de María Luisa Rodríguez Tapia titulada Estado Islámico, crónica del horror, aunque si sabes inglés recomiendo leer el original, enlazado arriba. Relacionado con esto, tengo pendiente Fractured Lands: How the Arab World Came Apart.


Eso es todo. No son muchos, porque leo despacio y porque de vez en cuando leo alguna revista o algo así (me compré una colección cojonuda de revistas Historia 16, serie completa sobre el siglo XX, publicadas en los años 80), pero sobre todo lo primero, y me pesa, porque la cola es larga y les tengo ganas a muchos: Catch 22 de Joseph Heller, Sonámbulos de Christopher Clark, 1914: El año de la catástrofe de Max Hastings (otro buenísimo que dejé a medias en su día), un par más de Gustau Nerín, Un puente sobre el Drina de Ivo Andrić, varios de Stefan Zweig, acabar The Hidden Europe... Creo que sólo con estos que acabo de mencionar ya tengo para otro año. Apuff.